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27 de junio de 2022

Con la Dra. Cindy Johnston

Jefa de Asuntos Médicos de WellMed de Texas Mayor y el Suroeste de Nuevo México

WellMed Medical Management

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), la demencia es “un término general que designa el deterioro de la capacidad de recordar, pensar o tomar decisiones, que interfiere en la realización de las actividades cotidianas”. Es un conjunto de síntomas.

Aunque la enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia, hay otros trastornos asociados que dan lugar a la demencia, y que a menudo se combinan y afectan al paciente. En la actualidad, los CDC estiman que aproximadamente 5.8 millones de personas en los Estados Unidos padecen la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos que causan demencia; 200,000 de ellas son menores de 65 años.

“Es importante recordar que la demencia no es una parte normal del envejecimiento”, comenta la Dra. Johnston.

Dado que los pacientes con demencia pueden deteriorarse lentamente, puede resultar difícil que los familiares y las personas que suelen estar a su alrededor identifiquen los síntomas inmediatamente.

Por ejemplo, es normal que las personas mayores, y también las personas de todas las edades, pierdan ocasionalmente las llaves o se les dificulte encontrar una palabra. El hecho de olvidar el nombre de un conocido o los acontecimientos recientes se considera natural en una persona que envejece.

Sin embargo, las siguientes son señales características de la demencia a las que hay que prestar atención:

  • Perderse en un lugar conocid
  • Usar palabras inusuales para referirse a objetos conocidos
  • Olvidar los nombres de familiares y amigos cercanos
  • Olvidar recuerdos que antes eran habituales
  • Ser incapaz de realizar las tareas cotidianas

La Dra. Johnston afirma que los factores de riesgo para desarrollar los síntomas de la demencia incluyen la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, y añade que los siguientes factores también aumentan la posibilidad de desarrollar demencia:

  • El uso excesivo de alcohol o drogas
  • El mal de Parkinson
  • Lesiones físicas repetitivas en el cerebro, como las que sufren los atletas en los deportes de contacto físico

Por suerte, hay algunas medidas que se pueden tomar para ayudar a prevenir la aparición de la demencia. La Dra. Johnston dice que la prevención de la demencia refleja muchas de las medidas recetadas para otras enfermedades. Es importante mantenerse físicamente activo, no fumar, evitar el consumo excesivo de alcohol o drogas, controlar el peso y llevar una dieta saludable. También es importante controlar la presión arterial, el colesterol y el azúcar en la sangre

Según la Dra. Johnston, el estigma asociada a la demencia puede ocasionar interacciones frustrantes entre el paciente y su familia. “Especialmente en las primeras etapas, el paciente puede enojarse cuando se enfrenta a la posibilidad de tener demencia. La reacción natural del paciente es protegerse evitando a quienes más quieren ayudarle. En cierta forma, la demencia es un ladrón”, dice la Dra. Johnston. “Es un ladrón silencioso de relaciones e independencia”.

Los pacientes con demencia tienden a perder con el tiempo la capacidad de entender su situación y tomar decisiones. Por este motivo, la Dra. Johnston recomienda lo siguiente:

  • Asegúrese de estar legalmente capacitado para ayudar a su familiar a tomar decisiones sobre la atención médica:
  • Complete y firme un formulario de autorización de HIPAA. Esto permite a un cuidador acceder a la información médica.
  • Mejor aún, elabore un poder notarial médico. Este garantiza al cuidador no solo el acceso a la información médica, sino también la capacidad de tomar decisiones médicas en nombre del beneficiario.
  • Ayude a su ser querido a formalizar un documento de voluntades anticipadas, también conocido como testamento vital. Por lo general, estos documentos permiten a una persona dejar constancia de sus deseos con respecto a los cuidados de emergencia y/o al final de la vida antes de que produzca una crisis.
  • Si usted no está incluido en el formulario HIPAA del paciente, pida ir a una cita médica con el paciente y discretamente deslice una nota a un ayudante médico o a la recepción haciendo saber al médico sus inquietudes. La Dra. Johnston advierte que debe ser una nota corta con ejemplos breves de por qué algo parece estar mal.

“Deberíamos aplaudir a quienes cuidan de las personas con demencia, puesto que sus vidas se ven interrumpidas y afectadas por el cuidado del paciente. Estas personas también necesitan cuidarse y ser benévolas consigo mismas”, afirma la Dra. Johnston.

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