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25 de febrero de 2020

De la Dra. Valdeline Muehl

Soy médica de atención primaria y atiendo principalmente a adultos mayores, así que tengo muchos pacientes a quienes se les dificulta lograr sus objetivos de salud. Algunos necesitan perder peso. Otros no son tan activos como deberían serlo. Yo entiendo que puede ser difícil cambiar a un estilo de vida más saludable, así que les animo a que empiecen por hacer cambios pequeños.

Para que estén más activos, animo a mis pacientes a probar una clase de Zumba que yo doy en la que pueden aprender pasos de baile al ritmo de música latina e internacional alegre y movida. Por ser instructora de Zumba y doctora a la vez, recomiendo en especial la clase de Zumba acuática porque no daña las articulaciones y es divertida.

A una de mis pacientes, una mujer de cincuenta y tantos años, le funcionó de maravilla la clase de Zumba acuática. Ella había luchado con la pérdida de peso durante casi toda su vida, y con tan solo dar un pequeño paso al venir a mi clase ha logrado estar más contenta y tener menos ansiedad. Además, ¡se unió a Weight Watchers para empezar a tratar de comer mejor!

Cada vez que conozco a un nuevo paciente tengo la oportunidad de averiguar qué cambios quisiera hacer y si sus objetivos son realistas. Cuando un paciente me dice que quiere perder 100 libras en seis meses, sé que van derecho al fracaso, así que más bien les animo a empezar por una meta más accesible.

Casi siempre, el primer paso consiste en ponerles en contacto con una de nuestras enfermeras registradas, que puede ayudarles a planear las comidas y darles información educativa sobre dietas y nutrición, además de enseñarles a elegir alimentos más saludables que sean económicos. No tiene que ser un cambio total de su dieta. Modificando algunas cosas como agregar una porción adicional de verduras a su comida y comer menos alimentos procesados es un buen comienzo para comer más sano.

También animo a mis pacientes a hacer ejercicio. A veces esto resulta difícil. Muchos adultos mayores sufren dolor de articulaciones u otros problemas físicos que limitan lo que pueden hacer. Las actividades acuáticas también pueden ayudar con esto. He tenido pacientes que usan bastón y participan en mis clases de Zumba acuática.

Caminar es otro buen ejercicio. Muchas personas pueden empezar por caminar una distancia con la que se sientan cómodas e ir aumentando el tiempo o la distancia a medida que mejora su resistencia. Es importante hacer ejercicio con regularidad. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), caminar y hacer otro tipo de actividades durante al menos 150 minutos a la semana pueden ayudar a reducir el riesgo de una muerte prematura, presión arterial alta y ataque cerebral, así como prevenir caídas. También puede disminuir la depresión y aumentar la función cerebral, entre otros beneficios. Entre más pronto empiece, mejor estará a medida que envejezca. El mejor momento para empezar es ahora, aunque tan solo empiece por caminar unos cuantos minutos al día.

Los pequeños cambios se suman. Los pequeños logros dan la motivación para cumplir objetivos más ambiciosos.

Como dijo el filósofo chino Lao Tzu, “El recorrido de mil millas empieza con un solo paso”. Esta es una verdad que vale la pena recordar, especialmente cuando se trata de mejorar su salud.

La Dra. Valdeline Muehl es médica de cabecera de WellMed at 9th Ave. North y está titulada por el Consejo Examinador en Medicina Familiar.

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