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16 de marzo de 2026

Dieta para la fibrosis hepática: qué alimentos se deben comer y cuáles es mejor evitar para una mejor salud del hígado

Esta guía le ayudará a entender cuál es la mejor dieta para la fibrosis hepática, qué alimentos son recomendables, cuáles debe evitar, le dará un ejemplo de plan de comidas y consejos sobre el estilo de vida para optimizar la salud del hígado a largo plazo.

Puede ser difícil saber qué comer cuando se tienen problemas del hígado porque el cuerpo funciona de manera distinta. La fibrosis hepática se presenta cuando el hígado desarrolla cicatrices debido a que algo lo ha dañado. Con el tiempo esa cicatriz puede provocar que el hígado no funcione como es debido. El hígado es el primer filtro de todos los nutrientes y medicamentos después del tubo digestivo. Es muy importante tener una alimentación saludable y no comer cosas que puedan empeorar la enfermedad del hígado.

Lo que come y bebe puede alterar el funcionamiento del hígado y la salud. Un plan de alimentación saludable para el hígado puede contribuir a reducir la inflamación, ayudar a que las células del hígado se recuperen e incluso puede frenar o reparar el daño hepático incipiente si también recibe medicación y controla su peso.1–3

Por qué es tan importante la dieta cuando se tiene fibrosis hepática

El hígado desempeña muchas funciones en el cuerpo. Limpia la sangre, degrada (descompone) los medicamentos, ayuda a digerir las grasas y controla el azúcar y la grasa en la sangre. Cuando el hígado se lesiona debido a la grasa, infecciones, alcohol u otras cosas, forma tejido cicatricial. Ese tejido cicatricial se denomina fibrosis hepática.

Lo que usted come puede modificar la fibrosis.

  • Comer demasiada azúcar, pan blanco y alimentos grasosos puede perjudicar al hígado y dañarlo aún más. Los términos médicos para esta cicatrización son enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés), o enfermedad hepática esteatósica (esteatosis hepática) asociada a la disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés).2
  • El peso corporal y la resistencia a la insulina: El exceso de peso, especialmente alrededor de la cintura, puede aumentar la grasa almacenada en el hígado. Sin embargo, se puede disminuir esta grasa siguiendo una dieta saludable, antiinflamatoria y rica en alimentos de origen vegetal.4,5,
  • La inflamación y el estrés oxidativo: Los alimentos ricos en antioxidantes, como las bayas y las verduras de hojas verdes pueden contribuir a proteger las células del hígado de daños adicionales e inflamación que empeoran la formación de tejido cicatricial. El beneficio, según se cree, se debe a los polifenoles. Estos son compuestos químicos que se encuentran en las plantas y reducen la inflamación.6

Dado que el hígado elimina las toxinas del cuerpo, es importante evitar alimentos y sustancias perjudiciales. Por ejemplo, beber alcohol puede dañar al hígado y causar una enfermedad llamada cirrosis. Incluso beber poco puede empeorar los problemas del hígado.7,8 Muchos alimentos procesados contienen ingredientes que pueden dañar el hígado. Si come alimentos saludables y recibe el medicamento adecuado, la salud y la función del hígado pueden mejorar.9

Alimentos saludables que debe incluir en la dieta para la fibrosis hepática

La dieta para la fibrosis hepática se compone principalmente de alimentos de origen vegetal y es similar a la dieta mediterránea. Esta forma de comer incluye más verduras, frutas, granos enteros (integrales), frijoles, pescado y grasas saludables. En esta dieta hay muy poca azúcar añadida y pocos alimentos procesados. La dieta mediterránea es una forma de comer que ha sido objeto de muchos estudios. Contribuye a mantener el hígado sano y también ayuda a mejorar otros problemas de salud. Todos estos factores son importantes para mejorar la salud del hígado y limitar la fibrosis. 10

Alimentos ricos en fibra

La fibra ayuda a sentirse lleno, regula los niveles de azúcar en la sangre, mejora los niveles de colesterol y alimenta a las bacterias beneficiosas del intestino. Todos estos factores son importantes para mejorar la salud del hígado y limitar la fibrosis.

Entre los alimentos con mucha fibra se incluyen:

  • Granos integrales (enteros): avena, arroz integral, cebada, quinoa, pan de trigo 100% integral.
  • Frutas: bayas, manzanas, peras y naranjas
  • Verduras: brócoli, coles de Bruselas, zanahorias, verduras de hojas verdes, frijoles y lentejas

Procure que la mitad de su plato contenga frutas y verduras en la mayoría de las comidas. Elija granos enteros (integrales) en lugar de pan blanco o arroz blanco.

Proteínas magras

Las proteínas ayudan al cuerpo a desarrollar músculos y a reparar el hígado. Opte por proteínas con menos grasa saturada para que el hígado se mantenga sano y la grasa no se acumule.

Estos son algunos tipos de proteínas magras:

  • Pescado: salmón, trucha, sardinas, bacalao
  • Aves: pollo o pavo sin piel
  • Proteínas vegetales: frijoles, lentejas, chícharos, tofu, edamame
  • Lácteos bajos en grasa significa yogur, requesón (queso cottage) y leche (si no le causa malestar)

Si un profesional de la salud le dijo que su hígado está muy enfermo (como cirrosis), es posible que tenga que comer menos proteína. Puede hablar con su profesional clínico o dietista sobre la cantidad de proteína que le conviene a usted consumir.

Grasas saludables

El cuerpo necesita algo de grasa para su buen funcionamiento, pero el tipo de grasa es importante. Las dietas ricas en grasas saturadas y trans pueden empeorar el hígado graso y la inflamación, mientras que las grasas monoinsaturadas pueden empeorar la salud del hígado y el corazón.4

En pocas palabras, comer alimentos con muchas grasas perjudiciales puede enfermar al hígado e inflamarlo. Las grasas saludables ayudan a que el corazón y el hígado se mantengan sanos.

Entre los alimentos con grasas saludables se incluyen:

  • Aceite de oliva o de canola en lugar de mantequilla o manteca
  • Nueces y semillas: nueces de Castilla, almendras, semillas de chía, linaza
  • Pescado graso (como salmón o trucha) dos veces a la semana
  • Aguacate

Es importante consumir poca grasa porque contiene muchas calorías. El pescado graso contiene un aceite saludable especial llamado omega-3 que ayuda a detener la hinchazón del hígado y la inflamación.

Alimentos ricos en antioxidantes

Los antioxidantes ayudan a evitar que los radicales libres dañen las células del hígado. Ciertas vitaminas y compuestos vegetales pueden frenar el daño al hígado si se combinan con un estilo de vida saludable.6

Los alimentos antioxidantes incluyen:

  • Frutas de colores brillantes: arándanos azules (blueberries), fresas, cerezas, uvas
  • Verduras de hojas verde oscuro: espinaca, col rizada, berza, acelga
  • Verduras crucíferas: brócoli, coliflor, coles de Bruselas
  • Hierbas y especias, como ajo, cebolla, orégano y romero que se usan en la cocina, no en forma de pastillas

La hidratación

El agua ayuda al hígado a eliminar desechos. Sin embargo, las personas con problemas graves del hígado deben tener más cuidado.

Estas son algunas estrategias para mantenerse hidratado:

  • Tenga agua a la mano durante el día.
  • Beba menos bebidas azucaradas porque contienen calorías y pueden empeorar el hígado graso. Revise los ingredientes para ver si contienen jarabe de maíz con alto contenido de fructosa. Este tipo de azúcar es muy malo para el hígado.
  • Si su médico le dice que beba menos agua por problemas del hígado o el corazón, siga sus indicaciones cuidadosamente.

Alimentos y bebidas que debe limitar o evitar

Algunos alimentos y bebidas pueden dañar el hígado o causar otros problemas.

El alcohol

Si usted padece fibrosis hepática, no debe beber nada de alcohol. Incluso en pequeñas cantidades, puede empeorar la formación de tejido cicatricial y aumentar el riesgo de cáncer de hígado y cirrosis.11

También debe tener cuidado con el alcohol como ingrediente de otros tipos de alimentos. Varios tipos de suplementos y hierbas son extraídos en alcohol, así que, revise las etiquetas. Si se le dificulta dejar de beber alcohol, pida ayuda a su profesional clínico. Existen muchos programas y medicamentos que pueden ayudarle a dejar de beber alcohol.

Bebidas azucaradas y dulces

Demasiada azúcar, especialmente la que contienen las bebidas azucaradas, puede causar hígado graso y aumento de peso. Estos son algunos responsables comunes:

  • Refresco (soda) regular
  • Té azucarado
  • Bebidas de frutas y deportivas
  • Grandes porciones de postres, dulces y pasteles

Beba agua, agua gasificada o bebidas sin azúcar. Los dulces son para darse un gusto de vez en cuando y consumirse en pequeñas cantidades.

Alimentos procesados y fritos

Los alimentos procesados suelen contener azúcares, grasas perjudiciales y sal. Estas cosas pueden dañar el hígado y la salud. Estos son:

  • Hamburguesas, papas a la francesa y pollo frito de comida rápida
  • Papas fritas empaquetadas y pastelillos
  • Comidas congeladas
  • Muchas comidas para llevar

Cuando pueda, cocine en casa usando el horno, la parrilla o al vapor en lugar de freír. El aceite de oliva es bueno para cocinar, ya que reduce la inflamación.

Alimentos con alto contenido de sodio

Demasiada sal puede hacer que el cuerpo retenga agua y elevar la presión arterial. Si usted tiene cirrosis o inflamación, debe evitar comer demasiada sal.

Estos alimentos contienen sal adicional:

  • Sopas y verduras enlatadas. Elija versiones con menos sal cuando pueda.
  • Carnes procesadas, como tocino, salchichas, jamón y carnes frías
  • Comida rápida y comidas de restaurante
  • Refrigerios salados, como papas fritas, galletas saladas y pretzels

Dé sabor a su comida con hierbas, especias, jugo de limón o vinagre en lugar de sal.

Grasas saturadas, grasas trans y carne roja en exceso

Las dietas con muchas grasas saturadas y trans están vinculadas a un mayor contenido de grasa en el hígado e inflamación.4

No consuma alimentos con mucha grasa, como:

  • Cortes grasos de res y puerco
  • Carnes procesadas, como tocino, salchichas y perros calientes
  • Leche entera, queso con toda la grasa y helado
  • Productos horneados hechos con manteca o aceites parcialmente hidrogenados

No tiene que dejar de comer carne roja por completo. Procure comer carne roja solamente dos veces al mes. Coma más pescado, pollo o alimentos de origen vegetal.

Ejemplo de plan de comidas apto para el hígado

Esta es una dieta fácil de un día para la fibrosis hepática. Cambie las cantidades y opciones de alimentos para que se ajusten a sus necesidades calóricas y gustos, y siga las instrucciones de su médico o dietista.

Desayuno

  • 1 tazón de avena (aproximadamente ½ a ¾ de taza de avena seca) cocida con agua o leche baja en grasa
  • ½ a 1 taza de bayas mixtas
  • 1 cucharada de nueces de Castilla o almendras picadas

Almuerzo

  • Salmón a la parrilla aproximadamente del tamaño de su mano
  • ½ a 1 taza de quinoa cocida o arroz integral
  • 1 a 2 tazas de verduras cocidas como brócoli, zanahorias o ejotes
  • Limón en rodajas y hierbas para sazonar

Refrigerio

  • Una fruta fresca, como una manzana o una naranja
  • 1 taza pequeña de yogur bajo en grasa (verifique que no tenga azúcar añadida)

Cena

  • 1 a 1 y media tazas de sopa de lentejas (hecha en casa o enlatada baja en sal)
  • 1 rebanada de pan integral
  • Ensalada con verduras de hojas verdes, tomates, pepinos y de 1 a 2 cucharaditas de aceite de oliva y vinagre

Control de las porciones

Aunque coma alimentos saludables, las porciones grandes pueden añadir calorías adicionales. Esto puede hacer que usted aumente de peso y que se acumule más grasa en el hígado.

Use el “método del plato”:

  • La mitad del plato: verduras sin almidón
  • Un cuarto del plato: granos enteros (integrales) o verduras con almidón
  • Un cuarto del plato: proteína magra
  • Mida las grasas, como aceites, aderezos y mantequilla de nueces
  • Reduzca el consumo de bebidas azucaradas

A veces, las personas mayores no tienen mucha hambre. Si se le dificulta comer lo suficiente, comer porciones más pequeñas más seguido durante el día puede ser de ayuda.

Para recibir orientación más general sobre comidas equilibradas y opciones saludables, puede explorar este artículo sobre cómo seguir una dieta equilibrada.

Consejos adicionales sobre el estilo de vida para proteger el hígado

La alimentación es solo una parte de un estilo de vida saludable. También es importante incorporar ejercicio y evitar sustancias que puedan dañar el hígado.12

Su cuerpo necesita moverse: hágalo regularmente

La actividad física regular ayuda a controlar el peso, regula el nivel de azúcar en la sangre y reduce la inflamación, todo lo cual favorece la salud del hígado. La Asociación Estadounidense de Gastroenterología brinda las siguientes recomendaciones de ejercicio en pacientes con fibrosis hepática e hígado graso:13

  • Procure hacer de 150 a 300 minutos de ejercicio moderado o de 75 a 100 minutos de ejercicio intenso cada semana.
  • Haga ejercicios de fuerza además de, no en lugar de, ejercicios aeróbicos.
  • El ejercicio más intenso puede afectar menos al hígado que el ejercicio fácil.

El ejercicio contribuye a que el hígado se mantenga sano al reducir la cantidad de grasa que llega al hígado. También ayuda en otras formas que tan solo perder peso o comer sano.

Evite el alcohol por completo

Si tiene fibrosis, no es seguro beber alcohol en ningún caso. El alcohol es una de las causas principales de enfermedades del hígado y muertes relacionadas con el hígado en los Estados Unidos. Si quiere dejar de beber, hable con su médico. Si consume mucho alcohol, dejar de beber de repente puede ser riesgoso.

Tenga cuidado con los suplementos

Muchos productos “desintoxicantes del hígado” o herbales se comercializan para mejorar la salud del hígado, pero algunos pueden dañarlo. Muchos productos herbales y dietéticos han causado lesiones hepáticas inducidas por medicamentos en los Estados Unidos.14

  • No empiece a tomar nuevas vitaminas, hierbas o productos para perder sin antes hablar con su profesional clínico.
  • Lo “natural” no siempre es seguro para el hígado.
  • Si su médico le dice que tome un suplemento específico, siga cuidadosamente sus indicaciones.

Monitoree la función hepática mediante citas periódicas

Puede comprobar qué tan bien funciona su hígado mediante análisis de sangre y, a veces, tomando imágenes del interior de su cuerpo. Debe visitar a su médico con frecuencia para revisar el hígado, hablar de hábitos saludables y asegurarse de que sus medicamentos sean los adecuados para usted.

Preguntas frecuentes sobre la dieta para la fibrosis hepática

¿Cuál es la mejor dieta para la fibrosis hepática?

La mejor dieta para la fibrosis hepática generalmente es:

  • Rica en verduras, frutas, granos enteros (integrales) y frijoles
  • Incluye proteínas magras, como pescado, aves y alimentos de origen vegetal
  • Usa grasas saludables, como el aceite de oliva y nueces en pequeñas cantidades
  • Limita los azúcares añadidos, el pan blanco, las comidas fritas y las carnes procesadas
  • Evita por completo el alcohol

Este método de alimentación es similar a la dieta mediterránea. Puede ayudar a mantener el hígado sano y evitar que empeore. Su dietista puede modificarla para que se ajuste a su salud y sus gustos.

¿Se puede revertir la fibrosis hepática?

Comer de manera saludable a veces puede contribuir a frenar o parcialmente reducir las cicatrices iniciales. Perder aproximadamente del 7% al 10% del peso corporal puede ayudar a las personas con hígado graso a mejorar.13 Comer alimentos con menos grasa mala y más alimentos de origen vegetal puede evitar que el hígado empeore. La formación de tejido cicatricial muy grave en el hígado generalmente no desaparece, pero comer de manera saludable puede ayudar a que se mantenga sano.15 15

¿Los suplementos favorecen la salud del hígado?

Ningún medicamento que pueda comprar sin receta ha demostrado que repare el daño hepático. Algunas vitaminas y medicinas pueden ser útiles en ciertos casos con la ayuda del médico, pero muchos productos herbales y “desintoxicantes” pueden dañar el hígado. Consulte siempre a su médico antes de probar algo nuevo.16

Cómo mejorar su dieta y la salud del hígado

Empiece poco a poco; no tiene que cambiar todo de golpe. Podría agregar una porción extra de verduras cada día, cambiar el refresco (soda) por agua o agua gasificada, o comer pescado a la parrilla en lugar de carne frita. Con el tiempo, esos pequeños cambios pueden mejorar la salud del hígado. Incorporar ejercicio también puede beneficiar la salud del hígado, independientemente de los cambios en su alimentación.

Hable siempre con su profesional clínico o dietista antes de modificar su dieta, especialmente si padece alguna enfermedad como, diabetes, problemas renales o enfermedad hepática. Haga pequeños cambios hoy mismo para ayudar a que su hígado se mantenga sano.

Fuentes:

  • 1. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. “Eating, Diet, & Nutrition for NAFLD & NASH.” NIDDK. Consultado el 10 de diciembre de 2025. https://www.niddk.nih.gov/health-information/liver-disease/nafld-nash/eating-diet-nutrition.
  • 2. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. “Nonalcoholic Fatty Liver Disease (NAFLD) & NASH.” NIDDK. Consultado el 10 de diciembre de 2025. https://www.niddk.nih.gov/health-information/liver-disease/nafld-nash.
  • 3. Gao, V., M. T. Long, S. R. Singh, Y. Kim, X. Zhang, G. Rogers, P. F. Jacques, D. Levy, and J. Ma. “A Healthy Diet Is Associated with a Lower Risk of Hepatic Fibrosis.” Journal of Nutrition 153, no. 5 (2023): 1587–1596. https://doi.org/10.1016/j.tjnut.2023.03.038.
  • 4. Jia, F., X. Hu, T. Kimura, and N. Tanaka. “Impact of Dietary Fat on the Progression of Liver Fibrosis: Lessons from Animal and Cell Studies.” International Journal of Molecular Sciences 22, no. 19 (2021): 10303. https://doi.org/10.3390/ijms221910303.
  • 5. Simancas-Racines, D., G. Annunziata, L. Verde, F. Fascì-Spurio, C. Reytor-González, G. Muscogiuri, E. Frias-Toral, and L. Barrea. “Nutritional Strategies for Battling Obesity-Linked Liver Disease: The Role of Medical Nutritional Therapy in Metabolic Dysfunction-Associated Steatotic Liver Disease (MASLD) Management.” Current Obesity Reports14, no. 1 (2025): 7. https://doi.org/10.1007/s13679-024-00597-6.
  • 6. Bae, M., Y.-K. Park, and J.-Y. Lee. “Food Components with Antifibrotic Activity and Implications in Prevention of Liver Disease.” Journal of Nutritional Biochemistry 55 (2018): 1–11. https://doi.org/10.1016/j.jnutbio.2017.11.003.
  • 7. Centers for Disease Control and Prevention. “Alcohol Use and Your Health.” Alcohol Use. Última actualización el 25 de febrero de 2025. https://www.cdc.gov/alcohol/about-alcohol-use/index.html.
  • 8. Cao, Y., W. C. Willett, E. B. Rimm, M. J. Stampfer, and E. L. Giovannucci. “Light to Moderate Intake of Alcohol, Drinking Patterns, and Risk of Cancer: Results from Two Prospective US Cohort Studies.” BMJ (2015): h4238. https://doi.org/10.1136/bmj.h4238.
  • 9. Guo, C., W.-C. Yang, J. Zhou, J.-J. Wang, and D. Ji. “Ultra-Processed Food Intake and Risk of Adverse Liver Outcomes: A Meta-analysis.” Journal of Food Science 90, no. 6 (2025): e70303. https://doi.org/10.1111/1750-3841.70303.
  • 10. Kawaguchi, T., M. Charlton, A. Kawaguchi, S. Yamamura, D. Nakano, T. Tsutsumi, M. Zafer, and T. Torimura. “Effects of Mediterranean Diet in Patients with Nonalcoholic Fatty Liver Disease: A Systematic Review, Meta-analysis, and Meta-regression Analysis of Randomized Controlled Trials.” Seminars in Liver Disease 41, no. 3 (2021): 225–234. https://doi.org/10.1055/s-0041-1723751.
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  • 12. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. “Treatment for NAFLD & NASH.” NIDDK. Consultado el 10 de diciembre de 2025. https://www.niddk.nih.gov/health-information/liver-disease/nafld-nash/treatment.
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  • 14. Navarro, V. J., I. Khan, E. Björnsson, L. B. Seeff, J. Serrano, and J. H. Hoofnagle. “Liver Injury from Herbal and Dietary Supplements.” Hepatology 65, no. 1 (2017): 363–373. https://doi.org/10.1002/hep.28813.
  • 15. Soleimani, D., G. Ranjbar, R. Rezvani, L. Goshayeshi, F. Razmpour, and M. Nematy. “Dietary Patterns in Relation to Hepatic Fibrosis among Patients with Nonalcoholic Fatty Liver Disease.” Diabetes, Metabolic Syndrome and Obesity: Targets and Therapy 12 (2019): 315–324. https://doi.org/10.2147/DMSO.S198744.
  • 16. Zheng, E. X., and V. J. Navarro. “Liver Injury from Herbal, Dietary, and Weight Loss Supplements: A Review.” Journal of Clinical and Translational Hepatology 3, no. 2 (2015): 93–98. https://doi.org/10.14218/JCTH.2015.00006.
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