La EPOC es una enfermedad pulmonar progresiva y a largo plazo que incluye el enfisema y la bronquitis crónica. Dificulta la respiración y puede causar graves problemas de salud, tanto repentinamente como con el paso del tiempo. La EPOC afecta a millones de personas en los Estados Unidos, pero las comunidades hispanas y latinas suelen enfrentar más dificultades para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.
¿Qué tan común es la EPOC en las comunidades hispanas?
Los estudios indican que los hispanos presentan índices más bajos de EPOC que las personas blancas no hispanas. Numerosas encuestas a nivel nacional muestran que aproximadamente el 2% de los hispanos refieren tener EPOC en comparación con el 5-6% de los adultos blancos no hispanos.
Sin embargo, la comunidad hispana no es un grupo uniforme. Las personas provienen de muchos países, culturas y orígenes diferentes, y su riesgo de padecer EPOC puede variar considerablemente.
Las cifras más bajas no implican que la EPOC sea menos grave
Aunque los índices registrados son más bajos, la EPOC sigue siendo un problema importante en las comunidades hispanas.
Muchos pacientes hispanos no reciben un diagnóstico oportuno, a pesar de presentar síntomas. La tos y los problemas para respirar pueden atribuirse al envejecimiento, asma o infecciones, en lugar de la EPOC. En algunos casos, la espirometría, que es una sencilla prueba que confirma el diagnóstico, no se utiliza con la debida frecuencia, lo que representa una oportunidad para incorporarla de forma más sistemática en la evaluación de pacientes.
Cuando la EPOC no se diagnostica a tiempo, las personas pierden la oportunidad de recibir tratamientos que podrían mejorar la respiración, reducir los síntomas y frenar la progresión de la enfermedad.
¿Qué puede provocar diferencias en los índices de la EPOC?
Existen varios factores que pueden influir en el riesgo:
- Fumar y la exposición al humo de segunda mano
- Contaminación del aire o exposición al polvo o a los humos
- Condiciones del lugar de trabajo
- Diferencias en el tamaño o la estructura de los pulmones de cada persona
- Posibles factores genéticos (aunque estos factores no son la única causa)
Dada la diversidad de las comunidades hispanas, las pruebas estándar de respiración no siempre muestran toda la situación, lo que puede dificultar que los médicos detecten la EPOC a tiempo.
Si usted sospecha que podría tener EPOC, o empeoran los síntomas existentes, es importante monitorear los cambios en su respiración, tos y mucosidad. Los síntomas suelen desarrollarse lentamente, pero muchas personas atribuyen las señales iniciales al envejecimiento normal o a no estar en forma.
Síntomas que se deben monitorear
Aunque los síntomas pueden variar, estas son algunas señales comunes de advertencia:
- Dificultad para respirar: falta de aliento, especialmente al realizar ejercicio leve o actividades diarias de rutina, como caminar o ducharse.
- Tos crónica: Tos persistente—también conocida como “tos de fumador”—que dure ocho semanas o más.
- Cambios en la mucosidad: Aumento en la cantidad o cambios en el color de la mucosidad (flema), por ejemplo, cuando pasa de clara a amarilla, verde o café.
- Sibilancias: Sonido agudo, similar a un silbido, que se produce al respirar.
- Fatiga: Sentirse más cansado de lo normal debido al esfuerzo adicional para respirar.
- Opresión en el pecho: Una sensación de pesadez o presión en el pecho que dificulta la respiración profunda.
Cuándo acudir al médico
Debe programar una cita con su Médico de Atención Primaria (PCP, por sus siglas en inglés) si:
- Tiene una tos persistente o problemas para respirar durante más de una a dos semanas.
- Sus síntomas existentes empeoran a pesar del tratamiento actual.
- Nota señales de infección, como fiebre o un cambio importante en el color de la mucosidad.
- Tiene que usar su inhalador de “rescate” con mayor frecuencia de lo normal.
Cuándo buscar atención de emergencia
Llame al 911 o acuda de inmediato al departamento de emergencias si tiene:
- Dificultad severa para respirar: Le cuesta respirar, incluso en reposo, o incapacidad para hablar en oraciones completas.
- Cianosis: Un tono azulado o grisáceo en los labios, las uñas o la piel.
- Cambios mentales: Confusión, arrastrar las palabras, desorientación o somnolencia extrema.
- Dolor físico: Dolor de pecho repentino o persistente.
- Palpitaciones rápidas: Ritmo cardíaco acelerado que no disminuye con el descanso.
Los problemas principales: acceso, idioma y confianza
La mayoría de las familias hispanas enfrentan obstáculos reales, que afectan la salud pulmonar, como:
- Acceso limitado a especialistas o seguro médico
- Pocos proveedores médicos hablan español
- Dificultad para conseguir citas
- Consejo médico que podría no reflejar las necesidades culturales
Una buena comunicación es esencial en el cuidado de la EPOC. Si los pacientes no entienden perfectamente cómo usar el inhalador o no pueden describir claramente sus síntomas, su afección podría empeorar.
Por qué es importante detectar la enfermedad a tiempo
Si la EPOC no es diagnosticada:
- Es probable que siga fumando y no tenga el apoyo adecuado para dejar el hábito
- Podría usar incorrectamente los inhaladores
- Podría no recibir vacunas importantes
- Podría no recibir rehabilitación pulmonar
- Podrían aumentar las visitas al hospital y los costos médicos a largo plazo
Algunos estudios sugieren que la EPOC podría estar subdiagnosticada en fumadores hispanos, especialmente si no se usa la espirometría.
Consejos para pacientes hispanos con EPOC o en riesgo de padecerla
- Infórmese sobre la EPOC y cómo afecta la respiración.
- Busque al médico adecuado o solicite servicios de intérprete.
- Pregunte sobre la espirometría si tiene síntomas, como tos, sibilancias o dificultad para respirar.
- Lleve sus preguntas o información impresa a su cita.
- Asegúrese de entender su plan de tratamiento, especialmente cómo usar correctamente los inhaladores.
- Pida ayuda para orientarse en el sistema de salud, incluyendo el seguro médico y los recursos disponibles en español.
- Únase a grupos de apoyo — locales o en línea — para aprender de la experiencia de otras personas.
- Deje de fumar — los programas en español podrían ser muy útiles.
- Evite el polvo, los humos y otros irritantes tanto como sea posible.
- Manténgase al día con las vacunas, especialmente las vacunas contra la gripe, la neumonía y el COVID‑19.
La EPOC puede parecer menos frecuente en las comunidades hispanas, pero en parte puede deberse a que no se diagnostica a tiempo. No ignore los síntomas. Si tiene problemas para respirar o una tos persistente, consulte a su médico. Los chequeos periódicos, aunque se sienta bien, pueden ayudarle a proteger su salud a largo plazo.
Para encontrar más apoyo y recursos, visite https://www.wellmedhealthcare.com/es/.
Es posible que encuentre algunos enlaces que lleven a contenido disponible solo en inglés.
Fuentes:
Centers for Disease Control, National Center for Health Statistics
https://www.cdc.gov/nchs/products/databriefs/db529.htm
National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina) Obstructive Lung Disease in Mexican Americans and Non-Hispanic Whites
Healthgrades: COPD in the Hispanic Community: 5 Tips to Advocate for Your Health