Si usted padece esta afección, entender las etapas de la fibrosis hepática puede ayudarle a tomar las riendas de su salud y posiblemente incluso revertir la formación de cicatrices.
¿Qué es la fibrosis hepática?
La fibrosis hepática se produce cuando el hígado se inflama y permanece así durante mucho tiempo. Esto hace que el tejido cicatricial cubra el tejido sano—un proceso conocido como fibrosis.+-1, 2
La inflamación del hígado puede ser causada por:
- Enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés)
- Enfermedad del hígado graso
- Exceso de hierro
- Hepatitis autoinmune
- Hepatitis B y C
- Obstrucción del conducto biliar
Cuando el hígado se inflama, sus células liberan grandes cantidades de colágeno y otras proteínas en un esfuerzo por sanar al hígado.1, 2 Con el tiempo, estas proteínas adicionales se acumulan en el hígado y forman tejido cicatricial endurecido. Esto puede limitar el flujo de sangre hacia el hígado, privando a las células sanas de oxígeno y nutrientes que necesitan para sanar.
La fibrosis hepática puede tardar aproximadamente 20 años en desarrollarse.3 Algunos casos pueden aparecer y avanzar más rápidamente. Saber en qué etapa de la fibrosis hepática se encuentra usted puede ayudarle a encontrar el tratamiento más adecuado y lograr el mejor resultado posible.
Cómo se clasifica la fibrosis hepática
Se pueden utilizar varios sistemas de puntuación para clasificar o estadificar las etapas o fases de la fibrosis hepática. Entre los sistemas de estadificación más comunes se incluyen 1, 3:
- La puntuación METAVIR (Meta-analysis of Histological Data in Viral Hepatitis, en inglés, o metaanálisis de datos histológicos en la hepatitis viral)
- La puntuación Ishak
- La puntuación Knodell
- Batts-Ludwig
Los sistemas METAVIR y Batts-Ludwig tienen cada uno cinco etapas de fibrosis. El sistema Ishak tiene seis etapas, y el sistema Knodell tiene cuatro etapas. Una biopsia del hígado suele revelar en qué etapa de la fibrosis hepática se encuentra.1
Las etapas de la fibrosis hepática
Muchos médicos utilizan el sistema de puntuación METAVIR para diagnosticar y tratar la fibrosis hepática adecuademente. La puntuación en METAVIR se basa en el grado de inflamación y el grado de fibrosis. A continuación se indican sus cinco etapas o fases:
Etapa F0: Sin fibrosis
Sin fibrosis significa que el hígado no tiene cicatrices. El hígado está sano y funciona de manera normal.
Etapa F1: Fibrosis leve (fibrosis portal sin septos)
En la etapa F1, el hígado muestra señales de daño leve, y no hay daño aparente. Es posible que no haya síntomas, o que muchas otras afecciones compartan síntomas no específicos.
Los síntomas de la fibrosis F1 generalmente son asintomáticos y no necesariamente específicos a una etapa, pero pueden incluir:
- Náuseas
- Fatiga
- Pérdida de peso
- Trastornos digestivos, como distensión abdominal (inflamación) e indigestión
El hígado tiene conductos portales por los que entran y salen la sangre y la bilis. En la etapa F1, el término “fibrosis portal” se refiere al tejido cicatricial que se desarrolla alrededor de esos conductos. El término “septos” se refiere a bandas interconectadas de tejido cicatricial.1
El mayor riesgo de la fibrosis hepática en etapa F1 consiste en pasar por alto los síntomas o subestimar su gravedad. Detectar la fibrosis en esta etapa es esencial para frenar su progresión o revertirla por completo.
Etapa F2: Fibrosis moderada (fibrosis portal con pocos septos)
En la etapa F2, el hígado muestra daño moderado, con septos presentes. La función hepática puede verse ligeramente afectada.
Los síntomas de la fibrosis en etapa F2 pueden ser mínimos, si es que hay síntomas presentes. Los síntomas que pueden aparecer pero que no son específicos a esta etapa incluyen:
- Fiebre leve, especialmente durante la noche
- Orina oscura
- Manos y pies amarillentos
- Dolor en el lado superior derecho del abdomen
- Sangrado de encías
- Sangrado de nariz
- Uñas secas
- Fatiga
- Trastornos digestivos
En la etapa F2, los septos pueden inhibir la circulación de la sangre en el hígado. Esto puede hacer que la sangre se acumule en el bazo y destruya plaquetas sanas, además de glóbulos rojos y glóbulos blancos. La fibrosis en etapa F2 aún puede revertirse si se detecta y trata de manera temprana.
Etapa F3: Fibrosis grave (numerosos septos sin cirrosis)
En la etapa F3, el hígado se ve gravemente afectado debido a los numerosos septos que invaden el tejido sano. En esta etapa, el exceso de septos fomentan la acumulación de toxinas en el hígado, lo que puede acelerar el avance de la fibrosis.
En la etapa F3 se pueden empezar a ver señales, pero normalmente no se asemeja a la cirrosis. Los síntomas de la fibrosis F3 pueden incluir:
- Trastornos digestivos, incluyendo sangre en las heces y vómito
- Pies hinchados
- Inflamación abdominal
- Ictericia (piel amarillenta) en todo el cuerpo
- Ritmo cardíaco acelerado
- Mareos
- Desmayos
La etapa F3 es la última etapa de la fibrosis antes de convertirse en cirrosis. Este es el mayor riesgo asociado a la fibrosis grave.
Etapa F4: Cirrosis (cicatrización avanzada y disfunción hepática)
La cirrosis es la etapa más avanzada de la fibrosis hepática. Es probable que el hígado presente un grado avanzado de cicatrización y haya perdido la mayor parte de su función.
Entre los síntomas de la fibrosis F4 se incluyen:
- Pérdida de apetito
- Pérdida de peso
- Ictericia en todo e cuerpo
- Confusión mental
- Acumulación de líquido en las extremidades y el abdomen
La cirrosis va acompañada de complicaciones adicionales propias, como infecciones, hemorragias del aparato digestivo y cáncer de hígado.4 Esta etapa de la fibrosis hepática no tiene cura, pero sí se puede controlar para mejorar la calidad de vida.
Diagnóstico y monitoreo
La fibrosis hepática puede diagnosticarse mediante análisis de sangre, pruebas de imágenes y biopsia. Cada método tiene sus pros y sus contras.1, 3
Los análisis de sangre pueden revelar si padece cirrosis, pero no pueden usarse para identificar otras etapas de la fibrosis hepática.
Las pruebas de imágenes, como una resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés), TAC (CT scan, en inglés) y elastografía pueden determinar el grosor del hígado. Estas pruebas son confiables y rápidas, pero es posible que no proporcionen resultados precisos en pacientes obesos.1
La biopsia de hígado se considera el método de referencia para diagnosticar la fibrosis hepática.1 Sin embargo, una biopsia es invasiva y solo toma una pequeña muestra del hígado. Esto significa que el tejido cicatricial en otra parte del hígado podría no ser detectado.
Monitorear su afección a través del tiempo es esencial en la fibrosis hepática, especialmente porque el tratamiento depende de la etapa y gravedad. La estadificación (clasificación por etapas) ayuda al médico a determinar si hay septos o cirrosis para que el tratamiento se pueda personalizar según su estado.
Tratamiento y prevención
El tratamiento de la fibrosis hepática varía según la etapa y la causa. Por ejemplo, el mejor tratamiento para la fibrosis causado por enfermedad alcohólica del hígado es dejar de beber alcohol.5
Su médico puede recomendarle el mejor tratamiento para usted dependiendo de la etapa en que se encuentre. Entre los tratamientos y métodos de prevención comunes para la fibrosis hepática se incluyen: 6:
- Alimentación. Ciertos alimentos, como frutas, verduras y granos enteros (integrales), además de una dieta equilibrada, pueden mejorar la salud del hígado.
- Actividad. El ejercicio puede reducir la inflamación y la grasa del hígado. También puede ayudar a desintoxicar el hígado y perder el exceso de peso.
- Antivirales. Los medicamentos antivirales pueden usarse para tratar la fibrosis causada por infecciones virales subyacentes, como la hepatitis C.
- Inhibidores de la ECA. Estos medicamentos pueden usarse para tratar la fibrosis causada por enfermedad crónica del hígado.7
- Medicamentos antiinflamatorios. Medicamentos, como el belapectina y la liraglutida pueden usarse para disminuir la formación de cicatrices.8
- Abstinencia del alcohol. El alcohol ocasiona inflamación y puede causar la acumulación de toxinas en el hígado. No beber alcohol es una de las formas más fáciles de reducir el riesgo de padecer enfermedades del hígado.
- Evitar toxinas. Muchas toxinas pueden dañar las células del hígado y fomentar la formación de cicatrices. Los plaguicidas (pesticidas), el humo de cigarrillo y los vapores de los productos de aerosol son ejemplos de toxinas que pueden contribuir a la fibrosis hepática.
- Sexo más seguro. El uso de condones y otras barreras protectoras puede reducir el riesgo de contraer hepatitis B y C.
- Vacunas. Hay vacunas para la hepatitis A y B. Mantenerse al día con las vacunas también puede proteger su inmunidad.
- No tomar antiinflamatorios no esteroideos (AINEs, o NSAIDs, por sus siglas en inglés). Medicamentos como el ibuprofeno y el naproxeno están relacionados con la toxicidad hepática.9, 10 El uso de AINEs debe limitarse si padece cirrosis. Su médico podría recomendarle que evite los AINEs si tiene fibrosis hepática.
- Control de enfermedades. Algunas afecciones crónicas pueden afectar la salud del hígado, como la diabetes tipo 2 y la hipertensión. Controlar afecciones como estas puede ayudar a prevenir o revertir la fibrosis hepática.
Afortunadamente, existen docenas de ensayos clínicos donde se están probando y evaluando nuevos tratamientos para la fibrosis hepática.11 Algunos tratamientos incluyen 12, 13:
- Inmunoterapia, que utiliza su propio sistema inmunológico para combatir la enfermedad
- Modificación de genes, en la que se corrigen los genes o el DNA defectuosos para tratar la enfermedad
- Medicamentos de hormonas tiroideas, para disminuir la grasa y la formación de cicatrices en el hígado
Su médico también puede mantenerle actualizado sobre los ensayos clínicos y otras nuevas terapias que podrían ser útiles.
Conclusión
Ser proactivo con respecto a la salud del hígado y tomar las decisiones correctas puede ayudarle a evitar la fibrosis hepática y enfermedades del hígado. Muchos hábitos preventivos, como una buena alimentación y el ejercicio, también pueden ayudarle a evitar afecciones crónicas, como cardiopatías y diabetes.
Si le diagnostican fibrosis, es necesario que entienda todas las etapas de la fibrosis hepática para poder tomar decisiones informadas sobre su salud y tratamiento.
Consulte a su médico sobre las pruebas de detección de enfermedades hepáticas si presenta alguno de los factores de riesgo de fibrosis hepática. Nuestros médicos de WellMed tratan la fibrosis hepática y pueden colaborar con usted para elaborar un plan de tratamiento personalizado que se ajuste a su etapa de la enfermedad.
Comuníquese a WellMed hoy mismo al (888) 781-WELL o visite nuestro sitio web para buscar un médico cerca de usted.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la etapa más grave de la fibrosis hepática?
La cirrosis es la etapa más grave de la fibrosis hepática, también conocida como la etapa F4 del sistema de puntuación METAVIR.1, 3 En esta etapa,el hígado está gravemente dañado y es posible que ya no funcione de manera normal.
¿Se puede revertir la fibrosis hepática?
Sí, es posible revertir la fibrosis hepática si se detecta en sus etapas iniciales. Las etapas F1 y F2 pueden revertirse mediante cambios saludables en el estilo de vida. Se pueden utilizar medicamentos y otros tratamientos para combatir las causas subyacentes de la fibrosis.
¿Cuánto tiempo lleva pasar por todas las etapas?
Al principio, en las etapas F0 o F1, la fibrosis hepática causa síntomas leves o ninguno. Pueden pasar años o décadas para que la fibrosis hepática avance a través de cada etapa, especialmente si no se detecta a tiempo. Algunos expertos dicen que pueden pasar alrededor de 20 años, aunque el tiempo es diferente para todos dependiendo de la etapa y la causa.3
Recursos
- 1. American Liver Foundation. (n.d.) Fibrosis (Scarring). https://liverfoundation.org/about-your-liver/how-liver-diseases-progress/fibrosis-scarring/.
- 2. Fallowfield, J. and Hayes, P. (abril de 2011). “Pathogenesis and Treatment of Hepatic Fibrosis: Is Cirrhosis Reversible?” Clin Med. 11 (2): 179–83. https://doi.org/10.7861/clinmedicine.11-2-179.
- 3. U.S. Department of Veterans Affairs. (n.d.) [Oficina de asuntos de los veteranos] Assessment of Liver Fibrosis. https://www.hepatitis.va.gov/hcv/liver-fibrosis.asp.
- 4. Premkumar, M. and Anand, A.C. (14 de mayo de 2022). “Overview of Complications in Cirrhosis.” J Clin Exp Hepatol. 12 (4): 1150–74. https://doi.org/10.1016/j.jceh.2022.04.021.
- 5. MedlinePlus. (19 de marzo de 2025). Fatty Liver Disease. https://medlineplus.gov/fattyliverdisease.html.
- 6. American Liver Foundation (Fundación Americana del Hígado) (24 de junio de 2021). 13 Ways to a Healthy Liver. https://liverfoundation.org/resource-center/blog/healthy-liver-tips/.
- 7. Tapper, E.B. (enero de 2023). “Use of Angiotensin-Converting Enzyme Inhibitors in Patients with Liver Disease.” Gastroenterol Hepatol. 19 (1): 65. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9972656/.
- 8. Shan, L., Wang, W., Zhai, D., et al. (13 de junio de 2022). “New Drugs for Hepatic Fibrosis.” Front Pharmacol. https://doi.org/10.3389/fphar.2022.874408.
- 9. Bessone, F. (7 de diciembre de 2010). “Non-Steroidal Anti-Inflammatory Drugs: What Is the Actual Risk of Liver Damage?” World J Gastroenterol. 16 (45): 5651. https://doi.org/10.3748/wjg.v16.i45.5651.
- 10. Riley, T.R., and Smith, J.P. (noviembre de 1999). “Preventive Care in Chronic Liver Disease.” J Gen Intern Med. 14 (11): 699–704. https://doi.org/10.1046/j.1525-1497.1999.11188.x.
- 11. Mayo Clinic. (n.d.) Clinical Trials – Liver Disease. https://www.mayo.edu/research/clinical-trials/diseases-conditions/liver-disease.
- 12. Cerrito, L., Galasso, L. Iaccarino, J., et al. (3 de septiembre de 2025). “Present and Future Perspectives in the Treatment of Liver Fibrosis.” Pharmaceuticals. 18 (9): 1321–21. https://doi.org/10.3390/ph18091321.
- 13. Pierce, A. “Clinical Trials Revolutionize Patient’s Liver Disease.” (25 de agosto de 2025). UC San Diego Health. https://health.ucsd.edu/news/features/clinical-trials-revolutionize-patients-liver-disease/.