Más de 38 millones de personas en los Estados Unidos tienen diabetes, lo que equivale a casi el 12% de la población.1 Muchas personas no entienden cómo esta enfermedad puede afectar al organismo. También es posible que no conozcan la triopatía diabética, un conjunto de afecciones que pueden afectar su salud.
En primer lugar, la diabetes es una enfermedad que se caracteriza por niveles elevados de azúcar (glucosa) en la sangre.2 El páncreas produce insulina para ayudar a controlar la glucosa en sangre. La insulina convierte los azúcares provenientes de los alimentos en energía. Algunas personas con diabetes no producen suficiente insulina, mientras que otras no pueden utilizarla de manera eficaz. Como resultado, la diabetes puede elevar los niveles de azúcar en la sangre a valores poco saludables y peligrosos.
Los chequeos regulares y los análisis de sangre pueden ayudarle a detectar las primeras señales de diabetes. Si tiene diabetes, el monitoreo periódico le ayuda a recibir la atención que necesita, y puede reducir la probabilidad de sufrir complicaciones relacionadas con esta enfermedad. La diabetes sin tratar suele provocar otros problemas de salud que afectan a diversos órganos, como insuficiencia renal, ceguera, daño nervioso y enfermedades cardíacas.
La diabetes también aumenta el riesgo de desarrollar triopatía diabética. Este grupo de afecciones incluye trastornos de los vasos sanguíneos, como la neuropatía, la retinopatía y la nefropatía relacionadas con la diabetes.
Explicaremos qué es la triopatía diabética y revisaremos sus síntomas y causas. También analizaremos cómo puede obtener un diagnóstico y tratamiento tempranos si vive con diabetes. Por último, destacaremos la importancia del monitoreo médico y la prevención.
¿Qué es la triopatía diabética?
Es posible que esté familiarizado con la diabetes, pero quizá se pregunte qué es la triopatía diabética. Los expertos han utilizado este término desde la década de 1950 para describir cómo las personas con diabetes desarrollan la triopatía diabética: primero neuropatía, seguida de retinopatía y, posteriormente, nefropatía.3 Sin embargo, estas tres afecciones no necesariamente se presentan en ese orden.
La hiperglucemia, o nivel alto de azúcar en la sangre, es el vínculo entre estas afecciones.4 La hiperglucemia se presenta en la diabetes y daña los vasos sanguíneos. Estos vasos transportan oxígeno y nutrientes a todos los órganos del cuerpo. A continuación, se explica cada una de estas afecciones:
- Neuropatía: los vasos sanguíneos dañados no pueden aportar suficientes nutrientes a los nervios. Esto puede causar dolor, entumecimiento y hormigueo, especialmente en los pies.
- Retinopatía: los vasos sanguíneos de los ojos se debilitan. Esto puede provocar inflamación, filtración de líquido dentro del ojo o desprendimiento de retina.5 El daño puede afectar la visión y, en algunos pacientes, causar ceguera.6
- Nefropatía: también conocida como enfermedad renal relacionada con la diabetes. La función renal se deteriora cuando los niveles elevados de azúcar en la sangre dañan los pequeños vasos sanguíneos de los riñones.7
El conocimiento sobre cómo se relacionan estas afecciones puede ayudarle a recibir la atención adecuada para la diabetes. También puede reducir el daño a largo plazo.
Causas y factores de riesgo
Los niveles elevados de azúcar en la sangre pueden provocar triopatía diabética. Otras causas incluyen la presión arterial alta y el tiempo que una persona ha vivido con diabetes. Veamos los factores de riesgo de cada una de estas afecciones relacionadas con la diabetes.
La neuropatía
Aproximadamente el 50% de las personas con diabetes desarrollan neuropatía.8 En algunos casos, esta puede deberse a nervios comprimidos, deficiencias nutricionales o inflamación. Sin embargo, cuando no se puede identificar otra causa, los proveedores de atención médica suelen atribuirla a la diabetes.
Los niveles elevados de azúcar en la sangre son una causa frecuente del daño a los vasos sanguíneos. Este daño puede provocar el deterioro o la muerte de los vasos sanguíneos, que a su vez puede causar dolor, inflamación y sensaciones de hormigueo.
Los niveles saludables de azúcar en la sangre (A1C) se sitúan por debajo del 5.7%. Una persona con diabetes tipo 2 que mantiene un nivel de A1C superior al 7% durante al menos tres años tiene una mayor probabilidad de desarrollar neuropatía.9 Otros factores de riesgo incluyen:
- Trastorno por uso de alcohol
- Factores genéticos
- Hipertensión
- Alto índice de masa corporal (IMC, o BMI, por sus siglas en inglés)
- Colesterol alto
- Enfermedad renal
- Fumar8
La retinopatía
La retinopatía diabética es la causa principal de ceguera en los Estados Unidos.6 Afecta aproximadamente al 25% de las personas con diabetes.10 La principal causa es el nivel elevado de azúcar en la sangre asociado a la diabetes. La disminución del flujo sanguíneo hacia los vasos sanguíneos de los ojos daña la retina.5 La retina es la parte del ojo que capta la luz y envía señales al cerebro a través del nervio óptico, ubicado en la parte posterior del ojo.
Para compensar el daño en los vasos sanguíneos, los ojos crean nuevos vasos que son menos eficaces y tienen mayor tendencia a sangrar. Tener diabetes tipo 1, tipo 2 o diabetes gestacional (durante el embarazo) aumenta el riesgo de desarrollar retinopatía diabética. Este riesgo aumenta con:
- Edad avanzada
- Ser hombre.
- Neuropatía diabética
- Hipertensión (presión arterial alta)
- Índice de masa corporal elevado
- Muchos años de padecer diabetes11
La nefropatía
Aproximadamente el 40% de las personas con diabetes presentan nefropatía. Esta es la causa más común de insuficiencia renal terminal en el mundo.7 La diabetes tipo 1 y tipo 2 son factores de riesgo importantes para desarrollar nefropatía. El riesgo es aún mayor en las personas negras, indígenas estadounidenses, nativas de Alaska, polinesias o maoríes. Entre las causas adicionales se incluyen:
- Antecedentes familiares de enfermedad renal
- Hipertensión (presión arterial alta)
- Niveles elevados de colesterol
- Glucosa elevada en la sangre
- Uso de tabaco12
Advertencia las señales y los síntomas
Conocer los primeros signos de la triopatía diabética puede facilitar un diagnóstico más temprano y un tratamiento más eficaz. La detección en las etapas iniciales puede prevenir daños graves y ayudar a frenar la progresión de la enfermedad. A continuación, se presentan las señales de advertencia de cada afección.
La neuropatía
Es posible que el daño a los nervios causado por la neuropatía diabética no se manifieste durante años.8 Algunas personas tardan mucho tiempo en presentar síntomas. Las personas con diabetes deben estar atentas regularmente a las siguientes señales:
- Dolor con sensación de ardor, punzadas o pinchazos
- Llagas o heridas en los pies o las piernas que tardan mucho tiempo en sanar
- Pérdida de sensibilidad en los pies, o sentir poco o ningún dolor ante una lesión
- Debilidad muscular
- Hormigueo o adormecimiento
- Sensaciones inusuales al tacto (disestesia)
La retinopatía
Es posible que lo que parece ser una disminución de la visión relacionada con la edad sea, en realidad, retinopatía diabética. Sin embargo, esta afección no suele presentar señales de advertencia en sus etapas iniciales.5 Por eso, si tiene diabetes, es fundamental realizarse un examen de la vista una vez al año. Mantenerse atento a cualquier cambio en la salud de sus ojos puede ayudarle a proteger la visión.
La nefropatía
Al igual que la retinopatía, la nefropatía diabética generalmente no presenta síntomas tempranos. Una de las primeras señales puede ser un nivel elevado de proteínas en la orina. Sin embargo, una persona no puede detectar esto por sí sola sin una prueba de orina.7
En la mayoría de las personas con nefropatía diabética, los síntomas aparecen cuando entre el 80% y el 90% de los riñones ya han sufrido daños.7 Durante las etapas más avanzadas, es posible que observe:
- Falta de apetito
- Dificultad para concentrarse
- Piel seca y con comezón
- Dificultad para respirar (disnea)
- Edema (hinchazón en la cara, las manos y los pies)
- Fatiga
- Orina espumosa
- Calambres musculares
- Náuseas o vómito
- Micción (orinar) frecuente
- Menor necesidad de insulina
El tratamiento temprano de la nefropatía diabética reduce el riesgo de insuficiencia renal, una afección que puede ser mortal.
Diagnóstico y monitoreo
El control de la diabetes requiere un tratamiento integral, que incluye consultas médicas periódicas cada 3 a 6 meses. Su proveedor de atención médica puede recomendar controles más frecuentes si presenta ciertos factores de riesgo. A continuación, revisaremos cómo se diagnostica y monitorea cada una de estas afecciones.
La neuropatía
Para diagnosticar la neuropatía diabética, su médico realizará un examen físico. También revisará su historial médico y le preguntará acerca de sus síntomas. Otras pruebas que pueden utilizarse incluyen:
- Examen de los pies para personas con diabetes: evaluación de entumecimiento, lesiones, llagas y otros problemas
- Electromiografía (EMG): examen de los músculos y de los nervios que los controlan
- Gammagrafía de vaciamiento gástrico (GES): evaluación de posibles problemas nerviosos que afectan el sistema digestivo
- Estudios de conducción nerviosa (NCS): medición de la velocidad con la que las señales eléctricas se desplazan a través de los nervios en distintas partes del cuerpo8
Retinopathy
La retinopatía diabética no puede revertirse, pero detectarla a tiempo puede ayudar a prevenir daños adicionales y reducir el riesgo de ceguera. Los exámenes anuales de la vista pueden ayudar a identificar la retinopatía en sus etapas iniciales. Un examen ocular con dilatación de las pupilas, que es indoloro, consiste en aplicar gotas oftálmicas para dilatar las pupilas y permitir una mejor visualización de la retina.
Para diagnosticar la retinopatía diabética grave, su oftalmólogo puede solicitar una angiografía con fluoresceína.5 Esta prueba permite observar los vasos sanguíneos de la retina.
La nefropatía
Una de las pruebas utilizadas para detectar la nefropatía es la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe, o eGFR, por sus siglas en inglés). Esta prueba mide la capacidad de los riñones para filtrar y limpiar la sangre.7 Para realizarla, se necesita extraer una pequeña muestra de sangre de una vena del brazo.
Su médico puede solicitar un análisis de orina para detectar signos microscópicos de nefropatía. También puede realizar una ecografía, una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) para identificar daños en los riñones. Otra opción diagnóstica es la biopsia renal. En esta prueba, el médico extrae una pequeña muestra de tejido del riñón para examinarla al microscopio.7
Control y tratamiento
Vivir con triopatía diabética no tiene por qué significar una menor calidad de vida. Mantener niveles saludables de glucosa en la sangre es la medida más importante para proteger los vasos sanguíneos y prevenir daños futuros.
La Asociación Estadounidense de la Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) recomienda procurar una A1C de 7.0 % o menos.13 También recomienda mantener los niveles de glucosa en la sangre entre 80 y 130 miligramos por decilitro (mg/dL) antes de las comidas. Además, el nivel de glucosa debe mantenerse por debajo de 180 mg/dL hasta dos horas después de comer.
El control eficaz de la diabetes también requiere lo siguiente:
- Hacer ejercicio con regularidad
- Control de la presión arterial y el colesterol
- No fumar ni usar productos de tabaco
- Mantener un peso saludable
- Consumir alimentos ricos en fibra y bajos en grasas y azúcares procesados7,12
Si vive con triopatía diabética, debe trabajar con varios proveedores médicos.4 Además de su médico de atención primaria, su equipo de atención debe incluir:
- Educador certificado en diabetes
- Endocrinólogo (médico especializado en trastornos hormonales, incluidos los niveles elevados de azúcar en la sangre)
- Nefrólogo (especialista en riñones)
- Oftalmólogo u optometrista (especialista en la salud visual)
- Podólogo (especialista en los pies y los tobillos)
- Dietista o nutricionista registrado
Otros proveedores médicos que pueden formar parte de su equipo de atención incluyen su dentista, enfermero registrado (RN), farmacéutico, profesional de la salud mental y entrenador personal.14
La neuropatía
Su médico puede recomendar varias estrategias para controlar los síntomas de la neuropatía diabética.8 Estas pueden incluir medicamentos para aliviar el dolor. También puede trabajar con un fisioterapeuta para mejorar su movilidad. Un terapeuta ocupacional puede ayudarle a mantener la capacidad de realizar actividades cotidianas, como vestirse, bañarse o ir al baño.
La retinopatía
Programe exámenes de la vista cada 2 a 4 meses para detectar la retinopatía de manera temprana.5 Además, mantenga bajo control sus niveles de colesterol y presión arterial.
En las etapas más avanzadas de la retinopatía, es posible que note cambios en la visión. Para prevenir más daños, su médico puede recomendar tratamientos más intensivos, como los siguientes:
- Cirugía ocular para tratar el sangrado de la retina y el tejido cicatricial dentro del ojo.
- Inyecciones, como los corticosteroides, que pueden ayudar a revertir o retrasar parte del daño.
- Tratamientos con láser para reducir la inflamación y el sangrado de la retina.
La nefropatía
La nefropatía diabética no puede revertirse. Sin embargo, el tratamiento temprano puede retrasar su progresión y ayudar a mejorar la calidad de vida. El éxito del tratamiento depende, en gran medida, de qué tan bien controle su diabetes.
El control de la nefropatía se centra en prevenir un mayor daño a los riñones. Evite usar aspirina, ibuprofeno y medicamentos antiinflamatorios, ya que pueden causar daño renal.12
Las personas con nefropatía diabética avanzada tienen otras opciones de tratamiento. Una de ellas es la diálisis renal.7 Este tratamiento es necesario cuando los riñones ya no pueden funcionar adecuadamente por sí solos. Durante la diálisis, una máquina extrae la sangre del cuerpo, elimina los desechos y luego la devuelve al organismo. Otra alternativa es el trasplante de riñón, que consiste en recibir un riñón sano de un donante vivo.
Estrategias de prevención
Puede prevenir la triopatía diabética controlando su diabetes y adoptando hábitos saludables. Establezca una relación sólida con su médico y con los demás integrantes de su equipo de atención médica. Haga muchas preguntas y siga de cerca su plan de tratamiento. También haga lo siguiente:
- Controle de cerca sus niveles de azúcar en la sangre. Mantenga su nivel de A1C por debajo del 7.0 % o en el nivel recomendado por su médico.
- Tome todos los medicamentos exactamente como se lo indique su médico.
- Mantenga su presión arterial por debajo de 140/90 mmHg o por debajo de la meta establecida por su médico.
- Mantenga un peso saludable de acuerdo con su estatura y tipo de cuerpo.
- Lleve una alimentación saludable. Busque apoyo de su nutricionista y de su educador en diabetes.
- Evite o limite el consumo de bebidas alcohólicas. Evite todos los productos de tabaco.
- Programe un chequeo de bienestar con su proveedor de atención primaria al menos una vez al año, o con mayor frecuencia si es necesario.
- Haga ejercicio durante al menos 30 minutos al día, cinco días a la semana, o según las recomendaciones de su médico. Elija una actividad que disfrute para que le resulte más fácil mantener el hábito.7
A continuación, se presentan algunas estrategias de prevención para cada una de las afecciones relacionadas con la diabetes:
La neuropatía
Programe una consulta con su podólogo al menos una vez al año. Revise sus pies todos los días para detectar úlceras, llagas, heridas, ampollas o áreas de la piel agrietada que tarden en sanar.8
La retinopatía
Manténgase al día con sus exámenes regulares de la vista para detectar problemas de visión de manera temprana. Incluso si ya ha recibido tratamiento para daños previos en la retina, estos pueden reaparecer. Controle su presión arterial y sus niveles de colesterol para reducir el riesgo de futuros problemas oculares.6
Como mencionamos anteriormente, el embarazo aumenta el riesgo de desarrollar retinopatía diabética.5 Si está embarazada o tiene antecedentes de diabetes gestacional, debe realizarse un examen de la vista lo antes posible.
La nefropatía
Sométase a pruebas de detección de nefropatía cada cinco años después de recibir el diagnóstico de diabetes. Por lo general, el daño renal no aparece durante los primeros 10 años de la enfermedad. Sin embargo, realizar pruebas periódicas cada cinco años puede ayudar a detectarlo de forma temprana. Si ha vivido con diabetes durante más de 25 años sin presentar daño renal, es menos probable que desarrolle nefropatía diabética en el futuro.7
Resumen
Tener triopatía diabética implica controlar los síntomas de la neuropatía, la retinopatía y la nefropatía relacionadas con la diabetes. Afrontar todas estas afecciones puede ser estresante. Contar con un equipo médico multidisciplinario puede brindarle apoyo y tranquilidad. Además, puede ayudar a ralentizar la progresión de los síntomas.
Puede contar con WellMed para recibir apoyo. Nuestros recursos pueden ayudarle a controlar sus síntomas, orientarse dentro del sistema de atención médica y comprender la cobertura de Medicare para los servicios preventivos15 y los tratamientos. Recuerde programar chequeos médicos regulares para cuidar y favorecer su salud.
Preguntas frecuentes
¿Se puede revertir la triopatía diabética?
La triopatía diabética no es reversible. Sin embargo, es posible frenar o incluso revertir la neuropatía diabética en sus etapas iniciales mediante un buen control de los niveles de azúcar en la sangre. Los síntomas pueden disminuir después de aproximadamente un año de tratamiento y monitoreo continuos.8
¿Quiénes tienen mayor riesgo de desarrollar triopatía diabética?
Las personas con diabetes relacionada con niveles elevados de azúcar en la sangre tienen un mayor riesgo de desarrollar triopatía diabética. Otros factores de riesgo incluyen: presión arterial alta, obesidad, fumar, la edad, el embarazo y factores genéticos. Algunos factores de riesgo pueden variar según la afección específica, ya sea neuropatía, retinopatía o nefropatía diabética.
Fuentes
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- 3. Root, Howard F., William H. Pote y Hans Frehner. “Triopathy of diabetes: sequence of neuropathy, retinopathy, and nephropathy in one hundred fifty-five patients.” Journal of the American Medical Association 155, no. 13 (1954): 1156-1160. https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/article-abstract/559857.
- 4. Kulkarni, Aditi, Archana R. Thool y Sachin Daigavane. “Understanding the clinical relationship between diabetic retinopathy, nephropathy, and neuropathy: a comprehensive review.” Cureus 16, no. 3 (21 de marzo de 2024). https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11032697/.
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