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26 de marzo de 2026

De la Dra. Margaret Amanti, Osteópata
Optum - Tarpon Springs

La prueba para detectar el cáncer de colon me salvó la vida, y podría salvar la suya

Revisión médica a cargo de:
Dra. Margaret Amanti, Osteópata

Una doctora comparte su historia de detección temprana para motivar a sus pacientes a someterse a pruebas de detección.

Como doctora de atención primaria, acostumbro recetar Cologuard para la detección del cáncer colorrectal. Prefiero que mis pacientes se realicen una colonoscopia, pero si no quieren, entonces les pido que se hagan la prueba de Cologuard. Cologuard es una prueba que se realiza en casa y requiere que el paciente recoja una muestra de heces para enviarla a un laboratorio para su análisis. La muestra es analizada en busca de mutaciones en el ADN y la presencia de sangre, que pueden ser señales de cáncer de colon. Como quería vivir la misma experiencia que mis pacientes con la prueba, decidí usar el kit yo misma.

En ese momento tenía 47 años, ligeramente por encima de la nueva edad recomendada para comenzar las pruebas de detección, que es a los 45 años. Seguí las instrucciones para recoger y preservar la muestra y programé la recogida para enviarla al laboratorio.

El resultado indicó un diagnóstico positivo.

Lo primero que pensé fue que podía tratarse de un falso positivo o, en el peor de los casos, de un pequeño pólipo. No tenía síntomas ni antecedentes familiares, no fumo ni bebo alcohol, y tampoco como mucha carne roja, que son factores de riesgo comunes.

El siguiente paso fue someterme a una colonoscopia.

Después del procedimiento, me desperté con la noticia de que el gastroenterólogo había extirpado tres pólipos, pero le preocupaba otra masa que no había podido extraer por completo debido a su tamaño y otros factores inquietantes. Tuve que acudir a un cirujano colorrectal.

Solo soy una de miles de personas que enfrentan las realidades del cáncer de colon cada año. En los últimos años, la edad en que se diagnostica ha disminuido. Cada vez son más las personas jóvenes que contraen la enfermedad, y algunas no tienen la suerte de detectarla antes de que sea demasiado tarde.

Sin embargo, la buena noticia es que, si se detecta a tiempo, tienen buenas probabilidades de sobrevivir.

Por lo general, el cáncer de colon se desarrolla lentamente. Empieza con pólipos, que pueden crecer silenciosamente sin ningún síntoma y, aunque muchos son inofensivos, otros pueden convertirse en cáncer con el paso del tiempo. Debido a que este cambio se produce gradualmente, las pruebas de detección, especialmente la colonoscopia, son una de las mejores formas de detectar los pólipos de manera temprana, cuando pueden extirparse antes de que se conviertan en cáncer. Una colonoscopia le permite al médico encontrar pólipos y extirparlos de inmediato, evitando que el cáncer llegue a desarrollarse.

¿Qué es el cáncer colorrectal?

El cáncer colorrectal empieza cuando las células del colon o del recto crecen de manera descontrolada, formando pequeñas masas llamadas pólipos. Dependiendo del tipo de mutación del tejido, los pólipos pueden tardar entre tres y diez años en transformarse en cáncer. Esto les da a los profesionales de la salud la oportunidad de realizar pruebas de detección tempranas y prevenir un mayor crecimiento de los pólipos. Según el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos, las personas con un riesgo promedio de desarrollar cáncer de colon deberían empezar a realizarse pruebas de detección alrededor de los 45 años.

El mejor método de detección es una colonoscopia realizada por un especialista en enfermedades digestivas llamado gastroenterólogo, o GI doctor, en inglés. Durante una colonoscopia, el gastroenterólogo introduce un tubo largo y flexible con una luz y una cámara en un extremo a través del recto y el colon mientras el paciente se encuentra sedado. Esto le permite al médico examinar el revestimiento del colon en un monitor para buscar pólipos u otras anomalías. Para ayudar a crear una imagen lo más clara posible del colon, se requiere que los pacientes realicen la “preparación” el día previo al examen, consumiendo únicamente líquidos y utilizando un laxante fuerte para limpiar completamente el colon. La queja más común que escucho es que a las personas no les gusta lo que tienen que hacer para prepararse. Creánme que lo entiendo perfectamente. Pero, ¿saben que es peor que el laxante? El cáncer de colon.

Algunos pacientes prefieren hacerse la prueba de Cologuard. Pero, insisto, nada se compara con la observación directa, por lo que debería realizarse la colonoscopia siempre que sea posible.

¿Cuáles son los tratamientos para el cáncer de colon?

El tratamiento del cáncer de colon depende de la etapa del cáncer, de la salud general del paciente y de si la enfermedad se ha propagado. Aunque en mi caso la cirugía fue el primer paso, muchos pacientes reciben una combinación de terapias para extirpar tumores, prevenir la recurrencia o controlar la enfermedad avanzada.

Estos son los tratamientos para el cáncer de colon:

Cirugía

La cirugía es el más común, y suele ser el tratamiento de primera línea para el cáncer de colon que no se ha propagado. Los cirujanos extirpan la sección del colon que contiene el tumor junto con los ganglios linfáticos cercanos. Otros métodos mínimamente invasivos son la laparoscopia y la cirugía robótica, que pueden reducir el tiempo de recuperación y, al mismo tiempo, preservar la calidad de vida.

En el caso de cánceres localizados (Etapa I-III), la cirugía podría ser suficiente, aunque algunos pacientes requieren terapia adicional dependiendo del tumor. [https://www.mdanderson.org/es/why-choose-md-anderson.html] [https://www.cancer.gov/espanol]

Quimioterapia

La quimioterapia utiliza fármacos que destruyen las células que se dividen rápidamente y se usa comúnmente:

  • Después de la cirugía, para eliminar las células cancerosas restantes (terapia adyuvante)
  • Antes de la cirugía para reducir el tamaño de los tumores (terapia neoadyuvante)
  • En el cáncer de colon metastásico, para frenar el avance de la enfermedad

Radioterapia

Esta terapia utiliza rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Se utiliza con mayor frecuencia en el cáncer de recto, pero también puede ser apropiada para otros cánceres del aparato digestivo, especialmente cuando los tumores no pueden extirparse por completo mediante cirugía o para aliviar los síntomas. Puede combinarse con quimioterapia. [https://www.mdanderson.org/es/why-choose-md-anderson.html]

Terapia dirigida

Las terapias dirigidas actúan atacando moléculas específicas de las que dependen las células cancerosas para crecer o propagarse. Suelen tener menos efectos secundarios que la quimioterapia tradicional. Las terapias dirigidas son de especial importancia para el cáncer colorrectal metastásico y, con frecuencia, se adaptan según los resultados de las pruebas genéticas del tumor. [mdpi.com]

Inmunoterapia

La inmunoterapia ayuda al sistema inmunológico del cuerpo a reconocer y atacar las células cancerosas. Se están desarrollando nuevos y prometedores métodos para el tratamiento de cánceres avanzados o resistentes al tratamiento. [link.springer.com]

Ablación y otros tratamientos locales

En el caso de algunos cánceres que se han propagado a otras partes, como el hígado o los pulmones, los médicos pueden usar tratamientos especiales para destruir los tumores. Estos incluyen:

  • Radiofrecuencia o ablación por microondas: calor que se usa para destruir las células cancerosas
  • Crioterapia: frío que se usa para congelar y destruir las células cancerosas
  • Embolización: medicina o diminutas partículas que se colocan dentro de un vaso sanguíneo para obstruir el flujo sanguíneo al tumor, lo que ayuda a reducir su tamaño o destruirlo.[https://www.mdanderson.org/es/why-choose-md-anderson.html]

Ensayos clínicos y terapias emergentes

Los principales centros oncológicos siguen desarrollando nuevos tratamientos, como:

  • Nuevos fármacos dirigidos: medicinas que se enfocan en células cancerosas específicas
  • Inmunoterapias combinadas: tratamientos que ayudan al sistema inmunológico a combatir el cáncer utilizando más de un método
  • Tratamientos personalizados: cuidados diseñados para adaptarse a los genes del cáncer en particular y la manera en que se desarrolla

Estos avances buscan mejorar la supervivencia y, al mismo tiempo, reducir los efectos secundarios. [mskcc.org]

El tratamiento recomendado en mi situación fue la cirugía. Debido al lugar, el tamaño y las características del tejido de mi lesión, el cirujano y yo decidimos realizar una hemicolectomía derecha, un tipo de cirugía de colon en la que se extirpa el lado derecho del colon. El cirujano extrajo 14 ganglios linfáticos, además de 13 pulgadas de colon, que incluían la lesión.  Afortunadamente, las pruebas adicionales revelaron que los 14 ganglios estaban libres de células cancerosas.

Cuáles son los síntomas

El cáncer colorrectal no causa síntomas al principio, pero cuando lo hace, las personas suelen notar cambios en la digestión o en los hábitos intestinales. Algunas tienen diarrea o estreñimiento que no mejora. Otras personas notan que las heces se vuelven más delgadas o sienten una necesidad persistente de ir al baño, incluso después de evacuar.

También puede haber cambios visibles en las heces, como sangre de color rojo brillante o muy oscuro. También puede haber malestar estomacal, cólicos, hinchazón o mucosidad en las heces. Además de los problemas digestivos, algunas personas pueden sentirse más cansadas de lo normal, perder peso sin proponérselo, desarrollar anemia o sentirse llenas más rápido de lo habitual. Estos síntomas no significan automáticamente que sea cáncer, pero si persisten durante varias semanas, es importante que le revisen.

¿El cáncer colorrectal es infrecuente en las mujeres?

Existe la creencia común de que el cáncer colorrectal afecta principalmente a los hombres. Aunque el diagnóstico es más frecuente en hombres, las mujeres también están en riesgo. Según las proyecciones de la Sociedad Estadounidense del Cáncer para 2026, aproximadamente 55,410 hombres y 53,450 mujeres serán diagnosticados con cáncer de colon, mientras que 28,750 hombres y 21,240 mujeres serán diagnosticados con cáncer de recto. [theworlddata.com]

Esto significa que, a pesar de que las mujeres tienen índices ligeramente más bajos, el cáncer colorrectal sigue siendo uno de los cánceres que se diagnostican con mayor frecuencia en las mujeres en general. No debe considerarse una enfermedad exclusiva de los hombres. Las mujeres también se benefician de la detección temprana y de los exámenes preventivos.

Factores de riesgo del cáncer colorrectal

Edad: Durante mucho tiempo, el cáncer colorrectal se ha asociado principalmente a las personas mayores de 50 años; sin embargo, por experiencia propia, en los últimos años ha aumentado el número de diagnósticos en adultos jóvenes.

Antecedentes familiares: Cuando un pariente cercano tiene o ha tenido cáncer colorrectal, las probabilidades de desarrollarlo aumentan. Los factores genéticos pueden aumentar drásticamente el riesgo, especialmente en personas con síntomas hereditarios, como el síndrome de Lynch. Existen pruebas genéticas que pueden ayudar a orientar el tratamiento si una persona tiene antecedentes familiares de cáncer colorrectal.

Estilo de vida y hábitos de salud: Consumir grandes cantidades de carne roja o procesada, no ingerir suficiente fibra, fumar, beber alcohol en exceso y la falta de ejercicio pueden aumentar el riesgo. Afecciones como la diabetes tipo 2, la obesidad, la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa añaden un nivel adicional de riesgo.

Lo que revelan las cifras sobre la supervivencia

Los índices de supervivencia dependen en gran medida de la etapa del cáncer en el momento del diagnóstico. Si se detecta en sus inicios, antes de que se extienda fuera del colon, el índice de supervivencia a cinco años es de aproximadamente 91%. Una vez que se propaga a los ganglios linfáticos cercanos o a los tejidos adyacentes, la supervivencia desciende a alrededor del 74%. Si se extiende a órganos distantes, como el hígado o los pulmones, la supervivencia baja a entre 13% y 15%.

Estas cifras destacan la importancia de la detección temprana. La detección temprana del cáncer colorrectal puede ser la diferencia entre un tratamiento eficaz y una enfermedad mucho más grave.

Recomendaciones actualizadas de detección

Actualmente, la Sociedad Estadounidense del Cáncer y el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos recomiendan que las personas con riesgo promedio comiencen las pruebas de detección a los 45 años (en lugar de a los 50), antes que lo recomendado anteriormente. Se recomienda continuar con las pruebas de detección periódicas hasta los 75 años. Las pruebas de detección pueden realizarse mediante distintos métodos, incluidos análisis de heces en casa y exámenes visuales realizados en el consultorio. [cdc.gov/spanish/], [nccn.org]

Cualquier persona con un riesgo mayor al promedio, como quienes tienen antecedentes familiares importantes o enfermedad inflamatoria intestinal, podría necesitar comenzar las pruebas de detección antes o realizarlas con mayor frecuencia. [nccn.org] En personas con antecedentes familiares, generalmente se recomienda empezar las pruebas de detección diez años antes de la edad en que fue diagnosticado el familiar. Esto significa que mis tres hijos deberán empezar a realizarse colonoscopias a los 37 años.

El cáncer colorrectal es una enfermedad seria, pero la combinación de su desarrollo lento, métodos de detección confiables y tratamientos cada vez mejores, permite a las personas tener más control sobre su salud. No olvide hacerse las pruebas de detección que le recomiende su médico.

Hoy en día, todavía estoy tratando de adaptarme a una nueva normalidad, pero si hubiera esperado hasta los 50 años para hacerme las pruebas de detección, probablemente habría estado dentro del 13–15 % correspondiente a la enfermedad metastásica.

Tal como están las cosas, puedo seguirles el ritmo a mis tres hijas adolescentes y a mi esposo, y todavía trabajo a tiempo completo. Me he librado de la quimioterapia, las radiaciones y de muchas de las complicaciones que suelen acompañar al tratamiento del cáncer. Gracias a la detección temprana y a una intervención oportuna, hoy estoy viva. Si logro motivar aunque sea a una sola persona a realizarse las pruebas de detección de manera temprana, y así prevenir que el cáncer se desarrolle, mi experiencia habrá valido la pena.

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