A medida que la población envejece, los profesionales de la salud observan un aumento en el número de adultos mayores de 65 años que enfrentan problemas relacionados con el consumo excesivo de alcohol, la dependencia de medicamentos recetados y el uso de drogas ilícitas.
Lamentablemente, la adicción en los adultos mayores suele pasar desapercibida porque sus síntomas pueden parecerse a signos comunes del envejecimiento, como problemas de memoria, confusión, alteraciones del sueño o cambios en el estado de ánimo. Si le preocupa su situación o la de un ser querido, consulte a su proveedor de atención médica lo antes posible.
El uso de sustancias en los adultos mayores
Según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA, por sus siglas en inglés), cerca de un millón de adultos de 65 años o más viven con un trastorno por consumo de sustancias, y la proporción de adultos mayores admitidos en programas de tratamiento ha aumentado de manera constante con el tiempo. Los investigadores y los profesionales de la salud prevén que estas cifras continúen aumentando a medida que la generación del baby boom envejece.
Los adultos mayores pueden hacer un uso indebido de diversas sustancias, entre ellas:
- Alcohol
- Opioides recetados para el control del dolor, como oxicodona, hidrocodona y morfina
- Benzodiacepinas, como Xanax y Valium, recetadas para la ansiedad o los trastornos del sueño
- Medicamentos para dormir, como Ambien, Lunesta, Sonata
- Marihuana
- Drogas ilícitas, como la cocaína o la heroína
Los medicamentos recetados merecen especial atención, ya que los adultos mayores tienen más probabilidades que las personas más jóvenes de tomar varios medicamentos al mismo tiempo. Esto aumenta el riesgo de uso indebido, dependencia e interacciones entre medicamentos potencialmente peligrosas.
Factores que aumentan el riesgo en los adultos mayores
Existen diversos factores que hacen que los adultos mayores sean especialmente vulnerables al consumo indebido de sustancias y a la adicción:
- Dolor crónico y afecciones – Muchos adultos mayores viven con afecciones crónicas que ocasionan dolor considerable. Para ayudar a controlar ese dolor, pueden recetarse medicamentos opioides; sin embargo, su uso puede provocar dependencia. Los proveedores de atención médica a menudo enfrentan el desafío de equilibrar un alivio eficaz del dolor con el riesgo de consumo indebido de sustancias.
- Desafíos de salud mental – La depresión, la ansiedad, el duelo y la soledad son comunes entre los adultos mayores. Algunas personas pueden recurrir al alcohol o a los medicamentos para afrontar estas difíciles transiciones de la vida.
- Aislamiento social – A medida que las personas envejecen, pueden tener menos contactos sociales, debido a la jubilación, las limitaciones de movilidad o la pérdida de amigos y familiares. Además de generar estrés emocional, el aislamiento puede contribuir a que el consumo indebido de sustancias pase inadvertido.
- Polifarmacia – La polifarmacia, es decir, el uso de múltiples medicamentos, es común entre los adultos mayores. El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA) informa que, en un estudio, más del 80% de los adultos mayores tomaba al menos un medicamento recetado al día, y muchos tomaban cinco o más medicamentos o suplementos. Cuando una persona toma muchos medicamentos, aumenta la posibilidad de cometer errores, sufrir interacciones entre medicamentos y desarrollar dependencia.
Las sustancias tienen un efecto más pronunciado en los adultos mayores
Los adultos mayores suelen metabolizar las sustancias más lentamente, lo que hace que el alcohol y ciertos medicamentos permanezcan en el cuerpo durante más tiempo. Como resultado, incluso pequeñas cantidades de alcohol o medicamentos pueden producir efectos más intensos y potencialmente más peligrosos que en etapas anteriores de la vida.
Estos cambios fisiológicos aumentan el riesgo de sufrir caídas y fracturas, accidentes automovilísticos, problemas de memoria, sedación excesiva, depresión respiratoria, hospitalizaciones e interacciones entre medicamentos.
La recuperación de lesiones y enfermedades también suele tomar más tiempo en los adultos mayores, lo que puede hacer que las complicaciones relacionadas con el consumo de sustancias sean especialmente graves.
Señales de advertencia de adicción en los adultos mayores
Puede ser difícil reconocer la adicción en los adultos mayores, ya que sus síntomas suelen parecerse a problemas de salud relacionados con el envejecimiento. Los familiares y los proveedores de atención médica deben estar atentos a señales como las siguientes:
- Cambios en el estado de ánimo e irritabilidad
- Aislamiento de las actividades sociales
- Cambio en los patrones del sueño
- Caídas o lesiones sin una causa aparente
- Higiene personal o cuidado personal deficientes
- Solicitudes frecuentes de resurtido de medicamentos recetados
- Tomar dosis mayores a las indicadas
- Mezclar alcohol con medicamentos
- Confusión o deterioro de la capacidad de juicio
Según el Centro Médico de Boston, los trastornos por consumo de sustancias en los adultos mayores suelen no identificarse porque síntomas como la confusión y los problemas de memoria pueden confundirse con cambios normales asociados al envejecimiento.
Consecuencias para la salud
El consumo indebido de sustancias puede empeorar afecciones existentes y provocar nuevos problemas de salud. Los adultos mayores suelen vivir con enfermedades crónicas que afectan el corazón, los pulmones, los riñones o el cerebro. El alcohol y las drogas pueden interferir con los tratamientos y acelerar el avance de estas enfermedades.
Por ejemplo:
- El alcohol puede empeorar la hipertensión, la diabetes, las enfermedades hepáticas y la depresión.
- Los opioides pueden aumentar el riesgo de caídas, estreñimiento y problemas respiratorios.
- Las benzodiacepinas pueden contribuir al deterioro cognitivo, la sedación y los accidentes.
- La combinación de varios medicamentos puede provocar interacciones potencialmente peligrosas.
El NIDA también informa que los adultos mayores que hacen uso indebido de opioides o benzodiacepinas recetados pueden tener niveles considerablemente más altos de pensamientos suicidas que quienes no hacen uso indebido de estos medicamentos.
Tratamiento y recuperación
La buena noticia es que la adicción puede tratarse a cualquier edad. Los adultos mayores pueden lograr una recuperación exitosa si reciben un tratamiento adaptado a sus necesidades físicas, emocionales y sociales específicas.
Entre las opciones de tratamiento se incluyen:
- Evaluación médica – Se refiere a una evaluación médica integral que ayuda a identificar los patrones de consumo de sustancias, las posibles interacciones entre medicamentos, las afecciones subyacentes y los problemas de salud mental.
- Terapia conductual – La psicoterapia individual, la terapia cognitivo-conductual y la terapia grupal pueden ayudar a los pacientes a entender la adicción, desarrollar estrategias de afrontamiento y controlar los factores que desencadenan el consumo.
- Tratamiento asistido con medicamentos – Para las personas con trastorno por consumo de opioides o alcohol, ciertos medicamentos respaldados por la evidencia pueden ayudar a reducir las ansias de consumo y favorecer la recuperación a largo plazo.
- Apoyo familiar y social – El apoyo de familiares, cuidadores, compañeros y comunidades de recuperación puede mejorar significativamente los resultados del tratamiento. La conexión social ayuda a reducir el aislamiento y brinda apoyo, compañía y motivación durante el proceso de recuperación.
Estrategias de prevención
La prevención del consumo indebido de sustancias en los adultos mayores requiere concientización y una atención médica proactiva. Entre las principales medidas de prevención se encuentran:
- Detectar el consumo indebido de alcohol y drogas
- Supervisar el uso de medicamentos recetados
- Tratar adecuadamente el dolor crónico
- Atender las necesidades de salud mental
- Fomentar la actividad física y la participación social
- Instruir a los pacientes y cuidadores sobre el uso seguro de los medicamentos
Los expertos destacan que la detección sistemática es especialmente importante, ya que el consumo indebido de sustancias en los adultos mayores a menudo pasa desapercibido hasta que surgen consecuencias graves para la salud.
Conclusión
El consumo indebido de sustancias y la adicción en los adultos mayores representan un problema de salud creciente. Sin embargo, la identificación temprana, el tratamiento apropiado, el apoyo psicológico y una sólida red de apoyo social pueden influir de manera positiva en la recuperación y el bienestar general.