La diabetes y el dolor de espalda suelen presentarse juntos, lo que lleva a preguntarse si existe una relación entre ambas afecciones. De hecho, la evidencia sugiere que casi el 35% de las personas con diabetes también padecen dolor lumbar crónico.1
¿La diabetes puede causar dolor de espalda? A continuación, analizaremos cómo se relacionan estos dos problemas de salud y qué puede hacer para controlar tanto el dolor como los niveles de azúcar en la sangre.
La diabetes y su impacto en el cuerpo
La diabetes es una afección crónica en la que el cuerpo no puede utilizar la insulina de manera adecuada. La insulina es una hormona, producida por el páncreas, responsable de transportar la glucosa desde la sangre hacia las células del cuerpo, donde puede utilizarse como fuente de energía.
Existen varios tipos de diabetes: diabetes tipo 1, diabetes tipo 2, diabetes gestacional y prediabetes.2, 3
- La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmunitaria que se desarrolla cuando el páncreas deja de producir insulina.
- La diabetes tipo 2 se desarrolla gradualmente con el tiempo, y es el tipo más común de diabetes. Se produce cuando los niveles de azúcar en la sangre permanecen elevados de manera constante. La diabetes tipo 2 es causada por los hábitos alimentarios y, en la actualidad sabemos que, en muchos casos, puede mejorar significativamente e incluso revertirse mediante cambios en la alimentación.
- La diabetes gestacional se desarrolla durante el embarazo debido a niveles elevados de azúcar en la sangre.
- La prediabetes se refiere a las personas cuyos niveles de azúcar en la sangre son superiores a los normales, pero no lo suficientemente elevados para ser considerados como diabetes tipo 2.
Controlar la diabetes significa mantener los niveles de azúcar en la sangre dentro de un rango saludable.4 Cuando los niveles de azúcar permanecen demasiado altos durante un período prolongado pueden dañar los nervios, los tejidos blandos, los vasos sanguíneos y los órganos. En algunos casos, estas complicaciones pueden contribuir al dolor de espalda.
¿La diabetes puede causar dolor de espalda?
Sí, la diabetes puede causar dolor de espalda, y esto puede ocurrir por varias razones.
Neuropatía diabética
La neuropatía es el término médico utilizado para describir el daño a los nervios.4 Con el tiempo, los niveles elevados de azúcar en la sangre pueden dañar los nervios y provocar síntomas como entumecimiento, dolor y hormigueo. Aunque suele afectar las manos y los pies, el dolor también puede extenderse o irradiarse hacia la espalda.
Enfermedad renal
Los niveles elevados de azúcar en la sangre también pueden dañar los vasos sanguíneos de órganos importantes, incluidos los riñones.5 Los riñones se encuentran en la parte posterior del abdomen, cerca de la zona lumbar, por lo que la inflamación o la presión en esta área pueden provocar dolor de espalda.
Inflamación
La diabetes puede causar inflamación en todo el cuerpo debido a los niveles elevados de azúcar en la sangre, el daño celular y el estrés oxidativo.6 Esta inflamación puede afectar las articulaciones y los tejidos blandos, y provocar hinchazón, rigidez y dolor de espalda.
Cambios musculoesqueléticos
La cicatrización lenta, la inflamación, el daño a los nervios y los niveles elevados de azúcar en la sangre son factores asociados a la diabetes que también pueden afectar la salud de los huesos. Con el tiempo, la diabetes puede provocar cambios musculoesqueléticos, incluidos diversos trastornos de los huesos y la columna vertebral. La osteoartritis y la osteoporosis son ejemplos de afecciones óseas que pueden causar dolor de espalda.7
Otras causas de dolor de espalda en personas con diabetes
No todo el dolor de espalda es causado por la diabetes, aunque esta haya aparecido primero. Ambas afecciones comparten muchos factores de riesgo, lo que aumenta la probabilidad de que ocurran al mismo tiempo.8
Otras posibles causas de dolor de espalda en personas con diabetes:
- Bajo nivel de actividad física. Realizar actividad física menos de tres días por semana se ha relacionado con un mayor riesgo de diabetes. La falta de ejercicio también puede provocar rigidez, aumento de peso y debilitamiento muscular, factores que pueden contribuir al dolor de espalda.
- Mala postura. Encorvarse o mantener una mala postura puede ejercer una presión excesiva sobre la espalda y causar dolor.9 Además, la falta de actividad física también puede afectar la postura.
- Obesidad. El exceso de peso puede afectar la postura y la forma en que se sienta, se pone de pie y se mueve, lo que puede provocar dolor de espalda. Además, la obesidad es uno de los principales factores de riesgo para la diabetes.
- Ciertos medicamentos. El dolor de espalda puede ser un efecto secundario de algunos medicamentos. Por ejemplo, ciertos medicamentos de quimioterapia y algunos fármacos para el corazón se han relaiconado con daño a los nervios, lo que puede causar dolor de espalda.10
Señales de advertencia de que el dolor de espalda podría estar relacionado con la diabetes
El dolor de espalda agudo suele desaparecer por sí solo en un plazo de seis a ocho semanas.11 Los tratamientos habituales para el dolor de espalda agudo incluyen reposo, analgésicos de venta libre y fisioterapia.
El dolor crónico es un dolor persistente que dura más de seis meses. El dolor de espalda que persiste durante mucho tiempo puede estar relacionado con niveles elevados de azúcar en la sangre que no están bien controlados.
El dolor de espalda podría estar relacionado con la diabetes si también presenta los siguientes síntomas 4, 6:
- Entumecimiento y hormigueo
- Dolor que no desaparece
- Dolor que empeora con el tiempo
- Dolor que se extiende hacia el cuello
- Cambios en la micción
- Debilidad muscular
- Mala coordinación
- Cambios en la vista
- Enfermedad de las encías
- Depresión
Algunas de estas señales también pueden indicar daño a los nervios causado por la diabetes. Si presenta uno o más de estos síntomas, es posible que los niveles elevados de azúcar en la sangre estén contribuyendo al problema.
Cuándo acudir al médico
El dolor de espalda puede ser muy debilitante. Independientemente de cuál crea que sea la causa, es recomendable consultar a su médico para evaluar el problema.
Si ya tiene diabetes, hable con su médico para determinar si el dolor de espalda está relacionado con niveles elevados de azúcar en la sangre o si obedece a otra causa.
Si no le han diagnosticado diabetes, comente sus inquietudes con su médico. Detectar la diabetes de manera temprana permite iniciar el tratamiento lo antes posible y ayudar a que los niveles de azúcar en la sangre vuelvan a un rango saludable. En algunos casos, especialmente cuando se trata de prediabetes, es posible revertir la afección mediante cambios adecuados en el estilo de vida. Si no se controla debidamente, la diabetes puede provocar complicaciones más graves que el dolor de espalda, como enfermedades cardíacas e infecciones de gangrena.4
La diabetes puede diagnosticarse de varias maneras, dependiendo de sus síntomas y antecedentes médicos. Estas son algunas pruebas comunes 5, 12:
- Pruebas en ayunas de glucosa en plasma. Este análisis de sangre mide su nivel actual de azúcar en la sangre. Para obtener resultados precisos, debe ayunar durante al menos ocho horas antes de la prueba.
- Prueba de A1C (hemoglobina A1C). Este análisis de sangre muestra el promedio de sus niveles de azúcar en la sangre durante los últimos tres meses. Cuanto mayor sea el porcentaje de A1C, más altos habrán sido sus niveles promedio de azúcar en la sangre.
- Prueba de sobrecarga de glucosa. Este análisis de sangre suele utilizarse durante el embarazo para diagnosticar la diabetes gestacional. Se requiere que beba una solución azucarada antes de realizar la prueba.
- Análisis de orina para la diabetes. Esta prueba detecta pequeñas cantidades de una proteína llamada albúmina en la orina, cuya presencia puede ser un indicio de daño renal.
- Pruebas de diagnóstico por imágenes. Estudios como la tomografía computarizada (TC, o CT, por sus siglas en inglés), las radiografías y la resonancia magnética (RM, o MRI, por sus siglas en inglés) no pueden detectar la diabetes, pero pueden ayudar a identificar la causa del dolor de espalda. Su médico puede solicitar este tipo de pruebas para evaluar mejor su condición.
Consejos para controlar el dolor de espalda cuando tiene diabetes
El dolor de espalda puede afectar considerablemente su bienestar. Afortunadamente, existen diversas estrategias que pueden ayudarle a controlarlo, incluso si vive con diabetes. Cuando tiene diabetes, una de las mejores maneras de controlar el dolor de espalda y reducir el riesgo de otras complicaciones consiste en mantener sus niveles de azúcar en la sangre bajo control.
Pruebe las siguientes estrategias para ayudar a reducir el dolor de espalda asociado con la diabetes 13:
- Controle sus niveles de azúcar en la sangre con regularidad, según las indicaciones de su médico. En general, el objetivo es mantenerlos entre 80 y 130 mg/dL antes de las comidas y por debajo de 180 mg/dL dos horas después de comenzar a comer.
- Consuma sus comidas en horarios regulares y evite saltarse comidas. Esto puede ayudarle a prevenir aumentos o disminuciones bruscas de los niveles de azúcar en la sangre.
- Siga una alimentación equilibrada que ayude a combatir la inflamación. Algunos alimentos pueden contribuir a disminuir el dolor de espalda y la inflamación, al mismo tiempo que ayudan a mantener los niveles de azúcar en la sangre bajo control. Las frutas, las verduras, los cereales integrales y el pescado son buenas opciones para una dieta equilibrada.
- Haga ejercicio con regularidad. El ejercicio puede ayudar a reducir la inflamación, favorecer la pérdida de peso y fortalecer los músculos y las articulaciones para aliviar el dolor de espalda. También contribuye a regular los niveles de azúcar en la sangre de forma natural. Comience poco a poco con actividades, como caminar o andar en bicicleta, y aumente gradualmente la intensidad.
- Realice estiramientos para aliviar el dolor de espalda. Los estiramientos pueden ayudar a aliviar y prevenir el dolor en la parte baja de la espalda. Puede probar ejercicios, como los puentes y las inclinaciones pélvicas, o pedir a su médico o fisioterapeuta que le recomiende los estiramientos más adecuados para usted.14
- Mantenga un peso saludable. La obesidad y el exceso de peso son factores de riesgo tanto para la diabetes como para el dolor de espalda. El ejercicio, una alimentación saludable y dormir bien pueden ayudar a mantener un peso saludable.
- Beba menos alcohol. El alcohol puede elevar los niveles de azúcar en la sangre y la presión arterial. Además, puede contribuir al aumento de peso y a la inflamación, y empeorar el dolor de espalda.
- Controle el estrés. El estrés excesivo puede alterar el equilibrio de las hormonas, incluyendo la insulina, y dificultar el control de la diabetes. También puede favorecer la inflamación. Busque formas saludables de reducir el estrés, como escuchar música relajante o tomar un baño tibio.
- Opciones para aliviar el dolor. Si las estrategias naturales para controlar el dolor no están funcionando, consulte a su médico sobre otras alternativas. Su médico podría recomendar medicamentos para proporcionar alivio temporal, como opioides, anticonvulsivos o antidepresivos.15 Estos medicamentos no tratan la causa subyacente del dolor de espalda y solo deben utilizarse bajo la supervisión de su médico.
Conclusión
La diabetes y el dolor de espalda pueden estar relacionados cuando se presentan al mismo tiempo. Sin embargo, el primer paso es obtener un diagnóstico adecuado.
Saber con certeza si tiene diabetes puede ayudarle a encontrar los tratamientos más adecuados para ambas afecciones. Si el dolor de espalda está relacionado con la diabetes, mantener los niveles de azúcar en la sangre bajo control puede ayudar a reducir los síntomas y mejorar su bienestar general.
Si presenta síntomas de diabetes o dolor de espalda, programe una cita con su médico. Nuestros médicos especialistas en diabetes de WellMed pueden diseñar un plan de tratamiento personalizado para ayudarle a controlar ambas afecciones. Si tiene Medicare, podría reunir los requisitos para participar en el Programa de Prevención de la Diabetes de Medicare.16
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Fuentes
- 1. Florêncio, L.L., López‐de‐Andrés, A., Hernández-Barrera, V. et al. (4 de septiembre de 2020). “Is There an Association between Diabetes and Neck and Back Pain? Results of a Case-Control Study.” J Clin Med. 9 (9): 2867–67. https://doi.org/10.3390/jcm9092867.
- 2. Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades). (15 de mayo de 2024). Diabetes Basics. https://www.cdc.gov/diabetes/about/index.html.
- 3. MedlinePlus. (28 de septiembre de 2025). Prediabetes. https://medlineplus.gov/prediabetes.html.
- 4. Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades). (15 de mayo de 2024). Put the Brakes on Diabetes Complications. https://www.cdc.gov/diabetes/prevention-type-2/stop-diabetes-complications.html.
- 5. National Kidney Foundation (Fundación Nacional del Riñón) Diabetes and Kidney Disease (Stages 1-4). https://www.kidney.org/kidney-topics/diabetes-and-kidney-disease-stages-1-4.
- 6. Shahid, S., Akhter, Z., Sukaina, M., et al. (20 de junio de 2021). “Association of Diabetes with Lower Back Pain: A Narrative Review.” Cureus 13 (6). https://doi.org/10.7759/cureus.15776.
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- 8. Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades). (15 de mayo de 2024). Diabetes Risk Factors. https://www.cdc.gov/diabetes/risk-factors/index.html.
- 9. Du, S.H., Zhang, Y., Yang, Q., et al. (1 de septiembre de 2023). “Spinal Posture Assessment and Low Back Pain.” EFORT Open Rev. 8 (9): 708–18. https://doi.org/10.1530/EOR-23-0025.
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