Todas las personas merecen gozar de buena salud, pero en los Estados Unidos algunos grupos raciales y étnicos enfrentan mayores riesgos de padecer ciertas enfermedades. Estas diferencias, conocidas como desigualdades en materia de salud, se deben a múltiples factores, entre los que se incluyen factores genéticos, los ingresos, el acceso a alimentos saludables, viviendas seguras y el acceso a una buena atención médica. El conocimiento de estos problemas puede ayudar a las personas y a las familias a mantenerse más sanas y a obtener el apoyo necesario.
A continuación presentamos una guía fácil de entender basada en información de organizaciones nacionales de salud.
Por qué algunos grupos enfrentan mayores riesgos para la salud
Existen múltiples factores ajenos al médico que afectan la salud, como el lugar donde vive, trabaja y asiste a la escuela. Estos se conocen como determinantes no médicos de la salud y pueden influir en el acceso de las personas a alimentos saludables, lugares seguros para hacer ejercicio, empleos de calidad y transporte confiable.
Otra dificultad es el resultado de la discriminación y los prejuicios en la atención médica, algo que muchos pacientes de comunidades minoritarias dicen haber experimentado. Esto puede dificultar el acceso a un tratamiento adecuado, a orientación médica confiable o desalentar a las personas a buscar atención médica.
Problemas de salud comunes que afectan a las comunidades minoritarias
La obesidad
La obesidad afecta a muchos estadounidenses, pero los adultos hispanos y afroamericanos presentan algunas de las tasas más altas. El acceso limitado a alimentos frescos y a espacios seguros para hacer ejercicio puede dificultar el mantenimiento de una buena salud. La obesidad puede provocar cardiopatías, diabetes y algunos tipos de cáncer.
A qué hay que estar atento:
Aumento de peso sin motivo, dificultad para mantenerse activo, mayor cansancio o falta de aire.
Lo que puede hacer:
Intente hacer pequeños cambios, como comer más frutas y verduras, beber agua en lugar de bebidas azucaradas y salir a caminar un rato todos los días.
La diabetes
La diabetes es más común en muchas comunidades minoritarias. En comparación con los adultos blancos, los afroamericanos tienen un 60% más de probabilidades de recibir un diagnóstico de diabetes, los hispanos un 70% más y los asiático estadounidenses un 40% más. Si no se trata, la diabetes puede dar lugar a cardiopatías, daño renal y problemas de la vista.
Síntomas a los que hay que estar atento:
Sed frecuente, necesidad de orinar con frecuencia, vista borrosa, hormigueo en manos o pies o cansancio inusual.
Lo qué puede hacer:
Procure someterse a chequeos periódicos, manténgase activo y lleve una alimentación equilibrada. Si le diagnostican diabetes, cumpla con su plan de cuidados para prevenir complicaciones.
El corazón y la hipertensión
Casi el 60% de los adultos negros tiene algún tipo de enfermedad cardiovascular. Las personas negras también presentan tasas más altas de hipertensión, lo que aumenta el riesgo de sufrir un ataque cerebral y un ataque cardíaco.
Síntomas a los que hay que estar atento:
Dolor en el pecho, mareos, dificultad para respirar, hinchazón en las piernas o dolores de cabeza intensos.
Lo qué puede hacer:
Limite el consumo de sal, haga ejercicio con regularidad, mantenga un peso saludable y revise su presión arterial con frecuencia.
El cáncer
Los estadounidenses negros tienen la tasa de mortalidad por cáncer más alta en comparación con otros grupos raciales. Presentan mayor incidencia de cáncer de seno (en mujeres), pulmón, colorrectal, de hígado y riñón.
Síntomas a los que hay que estar atento:
Pérdida de peso sin motivo, masas o hinchazón, sangrado inusual o dolor persistente.
Lo qué puede hacer:
Hágase los exámenes de detección recomendados, como mamografías, colonoscopias y gammagrafías pulmonares, si cumple con los criterios. La detección temprana salva vidas.
La inseguridad alimentaria
Los hogares estadounidenses que enfrentan inseguridad alimentaria tienden a tener tasas más altas de obesidad y diabetes.
Lo qué puede hacer:
Busque programas locales de asistencia alimentaria, programas de educación nutricional o mercados de agricultores (farmers markets) que acepten beneficios alimentarios.
Problemas de salud en comunidades específicas
Indígenas estadounidenses y nativos de Alaska
Estas comunidades enfrentan tasas más altas de afecciones crónicas e inseguridad alimentaria, en parte debido al aislamiento geográfico y a la falta de financiamiento de los sistemas de atención médica que siempre ha habido.
Consejos: Utilice las clínicas del Servicio de Salud Indígena (IHS, por sus siglas en inglés) cuando estén disponibles, participe en programas de salud comunitarios y busque atención médica que tenga en cuenta los aspectos culturales.
Negros/Afroamericanos
Las desigualdades incluyen mayores riesgos de diabetes, cardiopatías, ciertos tipos de cáncer y mortalidad materna. Además, muchas personas también se enfrentan a obstáculos no médicos, como el acceso limitado a alimentos saludables y dificultades económicas.
Consejos: Hable sobre sus antecedentes médicos familiares con su proveedor de atención médica, hágase exámenes de detección con regularidad y solicite una segunda opinión si considera que sus necesidades no están siendo atendidas.
Comunidades hispanas/latinas
Factores como los ingresos, las barreras del idioma y el acceso a la atención médica influyen en tasas más altas de diabetes y otras enfermedades crónicas. Además, muchas personas también carecen de un proveedor médico regular.
Consejos: Busque clínicas que ofrezcan servicios de idiomas, opciones de pago según los ingresos y atención adaptada a la cultura.
Asiático-estadounidenses
Aunque con frecuencia se agrupan con otras poblaciones, los asiático estadounidenses presentan patrones de salud únicos, incluyendo mayores riesgos de ciertos tipos de cáncer y diabetes. La falta de datos a veces oculta estas diferencias.
Consejos: Solicite pruebas de detección específicas para su origen étnico (por ejemplo, pruebas de hepatitis B en el caso de algunos grupos asiáticos) y manténgase al día con las vacunas.
Hawaianos nativos o isleños de las islas del Pacífico
Estos grupos enfrentan tasas más altas de enfermedades crónicas y barreras para acceder a la atención médica debido a problemas geográficos y económicos.
Consejos: Busque centros de salud comunitarios que ofrezcan programas culturalmente adaptados y apoyo para el manejo de enfermedades crónicas.
Cómo buscar atención médica y superar obstáculos
Establezca una buena comunicación con un proveedor de atención primaria – Contar con un médico que conozca su historial de salud puede ayudar a detectar problemas a tiempo. Si le preocupa el costo, busque clínicas comunitarias, centros de salud calificados a nivel federal o clínicas con tarifas ajustadas según los ingresos. Pregunte si la clínica ofrece servicios de telesalud, ya que esto podría reducir los obstáculos relaciondos con el transporte.
Pregunte sobre la atención preventiva – Los exámenes de detección y las vacunas son esenciales. Muchas enfermedades graves pueden tratarse de manera temprana, o incluso evitarse, mediante la atención preventiva.
Por ejemplo, los asiático estadounidenses presentan altas tasas de vacunación infantil, lo que se traduce en una menor incidencia en la comunidad de enfermedades, como el sarampión, las paperas, la rubéola y la hepatitis B.
Tome decisiones de manera conjunta – La toma de decisiones de manera conjunta consiste en colaborar con su médico para elegir el mejor tratamiento según sus valores y preferencias, lo que mejora la confianza y los resultados de salud, especialmente en pacientes de comunidades minoritarias.
Conozca sus derechos – Usted tiene derecho a recibir un trato respetuoso y a contar con asistencia de idiomas. Muchos centros médicos ofrecen servicios de interpretación y atención adaptada a las necesidades culturales.
Busque apoyo comunitario – Las organizaciones locales, los departamentos de salud pública y los grupos comunitarios culturales pueden apoyarle con información educativa, exámenes de detección y programas de apoyo.
Cómo podemos colaborar para lograr una mejor salud para todos
Las desigualdades en materia de salud no solo afectan a la persona, sino también a comunidades enteras. Para reducirlas, es necesario mejorar la educación, el transporte, la vivienda, el acceso a alimentos y la cobertura de seguro médico.
Los estudios muestran que el racismo, la falta de seguro médico y el acceso desigual a la atención médica siguen empeorando los resultados de salud para los grupos minoritarios.
Usted puede formar parte de la solución al:
- Apoyar los programas de salud comunitarios
- Compartir información confiable sobre la salud
- Motivar a sus seres queridos a hacerse pruebas de detección
- Alzar la voz ante un trato injusto en los entornos de atención médica
Conclusiones
Todas las personas merecen la oportunidad de vivir una vida saludable. Al informarse sobre las afecciones que afectan a diferentes comunidades, reconocer los síntomas de manera temprana y saber cómo obtener ayuda, puede proteger su salud y la de su familia. Mediante acciones sencillas, como mejorar la alimentación, mantenerse activo y acudir a chequeos médicos periódicos, puede obtener grandes beneficios.
Si alguna vez se siente inseguro o abrumado, acuda a un profesional de salud de confianza o a una organización de salud comunitaria. Usted no está solo, y existe ayuda disponible.
Es posible que encuentre algunos enlaces que lleven a contenido disponible solo en inglés.
Fuentes:
- 5 Health Conditions Impacting Minorities & Risk Reduction Tips | SummaCare
- Racial Diversity by State – Key Data on Health and Health Care by Race and Ethnicity | KFF
- Racial and Ethnic Minorities | Agency for Healthcare Research and Quality
- American Indian and Alaska Native Health | Office of Minority Health
- Black/African American Health | Office of Minority Health
- Native Hawaiian/Pacific Islander Health | Office of Minority Health
- Asian American Health | Office of Minority Health
- Hispanic/Latino Health | Office of Minority Health