Los problemas de equilibrio se vuelven más comunes con la edad, pero no deben ignorarse. Los mareos, la inestabilidad al caminar y el miedo a caerse pueden afectar las actividades diarias y la seguridad.
El equilibrio ayuda a realizar tareas sencillas, como levantarse de la cama, entrar a la ducha, caminar por un estacionamiento o subir escaleras. Cuando el equilibrio se ve afectado, las actividades cotidianas comienzan a resultar más difíciles.
Existen muchas razones por las que los problemas de equilibrio ocurren en los adultos mayores. Los cambios en la vista, el oído interno, los músculos, las articulaciones, la presión arterial, los medicamentos o las afecciones de salud crónicas pueden influir.
Algunos problemas de equilibrio mejoran con cambios pequeños, mientras que otros requieren tratamiento médico. Si los problemas de equilibrio son nuevos, están empeorando o ya han provocado una caída, es momento de hablar con su médico.
¿Qué son los problemas de equilibrio?
Los problemas de equilibrio ocurren cuando el cuerpo tiene dificultad para mantenerse estable. Esto puede manifestarse como mareo, debilidad, sensación de que todo da vueltas (vértigo), aturdimiento o sensación de pérdida del equilibrio. Algunas personas sienten falta de equilibrio al estar de pie, pero otras lo notan más al caminar, girar, agacharse o levantarse de la cama.
El equilibrio depende de que varios sistemas del cuerpo trabajen en conjunto. Los ojos le indican al cerebro hacia dónde se mueve el cuerpo. El oído interno ayuda a detectar el movimiento y la posición corporal. Los músculos, las articulaciones y los nervios ayudan al cuerpo a mantenerse de pie, caminar y adaptarse a las diferentes superficies al caminar. El corazón y los vasos sanguíneos ayudan a mantener un flujo adecuado de sangre hacia el cerebro.1
Cuando uno de estos sistemas no funciona correctamente, el equilibrio puede verse afectado. La causa puede ser temporal, como la deshidratación o un efecto secundario de algún medicamento. También puede estar relacionada con cambios en la vista, problemas del oído interno, daño en los nervios o alguna afección crónica.
Señales comunes de problemas de equilibrio
Los problemas de equilibrio pueden manifestarse de diferentes maneras en cada persona.
Estas son algunas señales comunes:
- Sentir aturdimiento o mareo
- Sentir que la habitación da vueltas
- Tambalearse al caminar
- Irse de lado al caminar
- Apoyarse en muebles, paredes o mostradores para mantener el equilibrio
- Tener dificultad para caminar en la oscuridad
- Tener falta de equilibrio al subir o bajar escaleras, al caminar por las aceras o sobre terreno irregular
- Sentirse débil o experimentar una sensación de desmayo al ponerse de pie
- Tener vista borrosa durante los episodios de mareo
- Caerse o estar a punto de caerse
- Preocuparse por sufrir una caída
Algunas señales pueden pasar desapercibidas. Caminar más despacio, evitar las escaleras o sentarse para vestirse pueden ser indicios de un problema de equilibrio. Lo mismo ocurre si evita hacer mandados, ducharse o salir a caminar al aire libre porque le preocupa caerse.
Es importante que informe a su médico sobre estos cambios. Los problemas de equilibrio pueden deberse a muchas causas, y conocer la causa a tiempo puede ayudar a reducir el riesgo de caídas.2
¿Cuáles son las causas de los problemas de equilibrio?
Los problemas de equilibrio se presentan por diversos motivos y en los adultos mayores suelen tener más de una causa.
Problemas del oído interno
El oído interno ayuda a controlar el equilibrio. Un problema frecuente del oído interno es el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB, o BPPV, por sus siglas en inglés), que suele causar una breve sensación de que todo da vueltas al girar la cabeza, darse vuelta en la cama, mirar hacia arriba o agacharse.2
Otros problemas del oído interno también pueden provocar mareos, náuseas, cambios en la audición o dificultad para caminar en línea recta. Si los mareos se presentan junto con pérdida de audición, zumbidos en los oídos o sensación de presión en los oídos, lo mejor es llamar a su médico.
Cambios en la vista
La vista proporciona al cerebro información sobre la posición del cuerpo en el espacio. Cuando la vista cambia, puede resultar más difícil calcular la distancia de escalones, aceras, alfombras y superficies irregulares.
Las cataratas, el glaucoma, la enfermedad ocular diabética y el uso de anteojos con una graduación desactualizada pueden afectar la seguridad al desplazarse. La mala iluminación puede empeorar el problema, especialmente durante la noche.
Músculos débiles
Las piernas fuertes ayudan a mantenerse de pie, caminar y subir escaleras. También ayudan al cuerpo a recuperar el equilibrio después de un tropiezo o un paso en falso.
La debilidad muscular suele desarrollarse gradualmente con la edad. También puede ocurrir después de una cirugía, una enfermedad, una lesión o períodos prolongados de estar sentado. Cuando las personas sienten que caminar implica un riesgo de caída, a menudo evitan moverse tanto como antes, lo que, a su vez, provoca una mayor debilidad.4
Dolor en las articulaciones y problemas de los pies
El dolor puede alterar la manera de caminar. El dolor en las rodillas, la cadera, la espalda o los pies puede hacer que la persona dé pasos más cortos, cojee o camine con menos estabilidad.
Los problemas de los pies también pueden afectar el equilibrio. Los juanetes, los callos, los zapatos inadecuados, el entumecimiento o el dolor neuropático pueden afectar la estabilidad al caminar.
Medicamentos
Algunos medicamentos afectan el equilibrio, ya que pueden causar mareo, somnolencia, debilidad o aturdimiento. Otros pueden bajar la presión arterial o afectar la rapidez con la que una persona reacciona.
Los medicamentos relacionados con problemas de equilibrio incluyen algunos medicamentos para la presión arterial, medicamentos para dormir, analgésicos, medicamentos para la ansiedad y antidepresivos. Los mareos relacionados con los medicamentos son comunes en los adultos mayores.
No deje de tomar ningún medicamento sin antes consultar a su médico y lleve a su próxima cita una lista completa de los medicamentos que toma en la que incluya medicinas recetadas, de venta libre, vitaminas y suplementos.3
Cambios en la presión arterial
Sentirse mareado al ponerse de pie puede ocurrir cuando la presión arterial disminuye después de un cambio de posición. Esto se conoce como hipotensión ortostática, y puede ocurrir al levantarse de la cama, ponerse de pie después de estar sentado o incorporarse después de agacharse. Puede estar relacionada con la deshidratación, ciertos medicamentos o algunas afecciones.
Afecciones
Diversas afecciones pueden afectar el equilibrio. Entre ellas se encuentran la diabetes, las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, la enfermedad de Parkinson, la neuropatía, la anemia y los problemas de la tiroides.
Las infecciones también pueden provocar cambios repentinos en los adultos mayores. Una infección de las vías urinarias (IVU, o UTI, por sus siglas en inglés) puede causar debilidad, confusión o un cambio rápido en el equilibrio.
Es importante no ignorar estos cambios repentinos. Llame a su médico si los problemas de equilibrio aparecen de forma repentina, empeoran o se presentan junto con debilidad, confusión, dolor de pecho, dificultad para hablar o dificultad para caminar.
Cómo los problemas de equilibrio pueden provocar caídas
Los problemas de equilibrio son importantes porque aumentan el riesgo de caídas. Las caídas son una inquietud importante de salud para los adultos de 65 años o más y, aunque pueden afectar la independencia, no son una parte normal ni inevitable del envejecimiento.5
Una caída puede provocar una fractura, una lesión en la cabeza, dolor o moretones. Después de una caída, muchas personas sienten temor al caminar, subir escaleras o salir de casa.
Aunque ese temor es comprensible, reducir la actividad física puede debilitar el cuerpo y aumentar el riesgo de sufrir otra caída.
Informe a su médico sobre cualquier caída, aunque no haya sufrido una lesión grave. Una caída puede proporcionar a su médico información importante sobre su salud. Puede ser una señal de problemas de equilibrio, efectos secundarios de medicamentos, cambios en la vista, cambios en la presión arterial u otras afecciones.
Formas de mejorar el equilibrio y la estabilidad
Para mejorar el equilibrio es necesario empezar por encontrar la causa del problema. Su médico le preguntará cuándo comenzó el problema, cómo se siente y qué parece desencadenarlo.
La consulta podría incluir una revisión de la presión arterial, la vista, la forma de caminar, la fuerza muscular, los pies, los nervios y los medicamentos que toma. Algunas personas podrían necesitar análisis de laboratorio, pruebas de audición, estudios por imágenes o una remisión a un especialista.
El tratamiento depende de la causa del problema de equilibrio. Un cambio en los medicamentos, unos lentes nuevos, un mejor calzado o beber más líquidos podría ser de ayuda. También podría ser necesaria la fisioterapia, la terapia vestibular o el tratamiento de alguna afección.
El ejercicio suele formar parte de la prevención de caídas en los adultos mayores con mayor riesgo.6 Los ejercicios de equilibrio y fortalecimiento ayudan a mejorar la estabilidad con el tiempo.
Un fisioterapeuta puede diseñar un plan de ejercicios seguro según sus síntomas, su nivel de fuerza y su riesgo de caídas.
Consejos para mejorar el equilibrio
Algunos cambios sencillos pueden mejorar la seguridad en las actividades de todos los días. Empiece por las medidas que mejor se adapten a su estilo de vida y a su estado de salud.
Siga moviéndose.
La actividad física regular ayuda a conservar la fuerza y el equilibrio. Caminar es una buena manera de comenzar si su médico considera que es seguro para usted.
Las caminatas cortas también cuentan. Caminar dentro de la casa, por el patio o mientras recorre una tienda también es beneficioso. Si no ha sido activo hasta ahora, empiece poco a poco. Incluso unos pocos minutos a la vez pueden ser útiles.
Aumente su fuerza
Al fortalecer las piernas resulta más fácil ponerse de pie, caminar y subir escaleras. Un plan para mejorar el equilibrio debe incluir ejercicios de fortalecimiento suaves, como sentarse y levantarse de una silla y elevar las piernas mientras se está sentado.
Si siente falta de equilibrio al ponerse de pie, consulte a su médico antes de comenzar ejercicios por su cuenta. La fisioterapia puede ser una opción más segura para empezar.
Practique el equilibrio de forma segura
Al practicar ejercicios de equilibrio, asegúrese de tener un apoyo estable al alcance. Puede utilizar una encimera, una silla firme o una pared. Mantenga el área despejada para evitar tropiezos.
Si nota que pierde el equilibrio con facilidad, no haga estos ejercicios sin supervisión. Su médico o fisioterapeuta puede indicarle cuáles son los ejercicios más seguros para usted.
Revise sus medicamentos
Consulte a su médico o farmacéutico para revisar su lista de medicamentos y determinar si alguno podría estar causando mareos, somnolencia o un mayor riesgo de caídas.
Lleve una lista completa de todo lo que toma, incluidos los medicamentos con receta, los de venta libre, las vitaminas y los suplementos. La revisión de los medicamentos es una parte importante de la prevención de caídas en los adultos mayores.7
Revise su vista y su audición
Programe exámenes de la vista con regularidad y asegúrese de que la graduación de sus lentes esté actualizada. Una buena iluminación también es importante, especialmente en pasillos, baños, recámaras y escaleras.
Los cambios en la audición pueden afectar su capacidad de percibir lo que sucede a su alrededor. Informe a su médico si presenta pérdida de audición, zumbidos en los oídos o mareos que ocurran junto con cambios en la audición.
Use zapatos que le brinden estabilidad
Elija zapatos que le queden bien y tengan suelas antideslizantes. Evite las pantuflas sueltas, las chanclas y cualquier zapato que no le proporcione un ajuste firme.
En casa, evite caminar con calcetines sobre superficies resbaladizas. Unos zapatos firmes o unas pantuflas bien ajustadas ofrecen mayor apoyo y estabilidad.
Haga que su hogar sea más seguro
Muchas caídas ocurren en el hogar mientras se realizan actividades cotidianas. Identifique cualquier elemento que pueda provocar tropiezos o resbalones.
- Retire las alfombras sueltas o asegúrelas bien al piso.
- Mantenga los cables fuera de las áreas de paso.
- Elimine obstáculos del suelo.
- Use luces nocturnas.
- Instale barras de apoyo en el baño.
- Utilice los pasamanos al subir o bajar escaleras.
- Mantenga los artículos de uso frecuente al alcance de la mano.
Póngase de pie despacio
Tómese su tiempo al levantarse de la cama o al ponerse de pie después de estar sentado. Permanezca sentado unos momentos antes de levantarse.
Si empieza a sentirse mareado, vuelva a sentarse. Espere a que el mareo desaparezca antes de caminar.
Use un bastón o andador si lo necesita
Un bastón o andador puede hacer que sea más seguro caminar, pero es importante que sea del tipo adecuado y tenga la altura correcta. Pida a su médico o fisioterapeuta que verifique que el bastón o andador sea del tipo correcto y tenga la altura adecuada.
Utilice el bastón o andador también dentro de casa. Muchas caídas ocurren durante caminatas cortas al baño, la cocina o la recámara.
Por qué el equilibrio es aún más importante al envejecer
Los problemas de equilibrio merecen más atención a medida que envejecemos. Una caída puede causar lesiones y afectar la forma en que una persona vive su día a día. Algunas personas dejan de salir con la misma frecuencia, otras evitan las escaleras, las duchas o las caminatas porque consideran que el riesgo de caerse es demasiado alto.
Los problemas de equilibrio en los adultos mayores suelen tener múltiples causas. Es importante que los cuidadores identifiquen cambios sutiles, como si la persona a su cargo camina más despacio, se apoya en los muebles para desplazarse, evita las escaleras o muestra un nuevo temor a salir de casa.
También es útil hacer preguntas directas:
- ¿Se ha caído en el último año?
- ¿Siente que pierde el equilibrio al estar de pie o caminar?
- ¿Le preocupa caerse?
Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas es “sí”, es momento de hablar con un médico.
Si tiene Medicare, la visita anual de bienestar es una buena oportunidad para hablar sobre los problemas de equilibrio, la visita anual de bienestar es una buena oportunidad para hablar sobre los problemas de equilibrio, el riesgo de caídas, los medicamentos que toma y la seguridad en el hogar.
Cuándo consultar a un médico por problemas de equilibrio
Programe una cita con su médico si los problemas de equilibrio son nuevos, ocurren con frecuencia o están empeorando. También es importante acudir al médico después de una caída, si estuvo a punto de caerse o si ha hecho cambios en su rutina porque ya no se siente seguro al caminar.
Comuníquese con su médico si presenta mareos recurrentes, dificultad para caminar en línea recta, debilidad reciente, entumecimiento u hormigueo en los pies, cambios en la audición acompañados de mareos, dolores de cabeza de aparición reciente, vista borrosa, sensación de aturdimiento al ponerse de pie o temor a caerse.
Busque atención médica de inmediato si los problemas de equilibrio se presentan junto con dolor en el pecho, dificultad para respirar, desmayos, caída de un lado de la cara, debilidad repentina, dificultad para hablar, dolor de cabeza intenso, confusión o una lesión en la cabeza tras una caída. Estos síntomas pueden ser señales de un problema grave.
Tome en serio los problemas de equilibrio
Los problemas de equilibrio merecen atención, especialmente cuando afectan las actividades diarias o aumentan el riesgo de caídas. Sentirse inestable puede alterar la rutina diaria y aumentar el riesgo de sufrir una caída.
Muchos problemas de equilibrio mejoran una vez que se identifica la causa. El ejercicio, los hábitos más seguros, la revisión de los medicamentos, el cuidado de la vista y el apoyo de su médico desempeñan un papel importante.
Si usted o un ser querido tiene problemas de equilibrio, no espere a que sufra una caída. Hablar con un médico es un buen primer paso para mejorar la estabilidad y sentirse más seguro.
Fuentes
1. National Institute on Aging. (Instituto Nacional sobre el Envejecimiento) “Older Adults and Balance Problems.” National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud). Última revisión el 12 de septiembre de 2022. https://www.nia.nih.gov/health/falls-and-falls-prevention/older-adults-and-balance-problems.
2. National Institute on Deafness and Other Communication Disorders (Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación). “Balance Disorders.” National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud). Última revisión el 6 de marzo de 2018. https://www.nidcd.nih.gov/health/balance-disorders.
3. Muncie, Herbert L., Susan M. Sirmans y Ernest James. “Dizziness: Approach to Evaluation and Management.” American Family Physician 95, no. 3 (2017): 154-162. https://www.aafp.org/pubs/afp/issues/2017/0201/p154.html.
4. Wang, Jixian, Yanyan Li, Guo-Yuan Yang, and Kunlin Jin. “Age-Related Dysfunction in Balance: A Comprehensive Review of Causes, Consequences, and Interventions.” Aging and Disease 16, no. 2 (2025): 714-737. https://www.aginganddisease.org/EN/10.14336/AD.2024.0124-1
5. Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades). “About Older Adult Fall Prevention.” Última revisión el 9 de mayo de 2024. https://www.cdc.gov/falls/about/index.html.
6. U.S. Preventive Services Task Force (Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos). “Interventions to Prevent Falls in Community-Dwelling Older Adults: U.S. Preventive Services Task Force Recommendation Statement.” JAMA 331, no. 21 (2024): 1850-1856. https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2819573.
7. Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades). “Clinical Resources: STEADI — Older Adult Fall Prevention.” Última revisión el 28 de julio de 2025. https://www.cdc.gov/steadi/hcp/clinical-resources/index.html.