Es normal sentir cansancio de vez en cuando, especialmente después de días ajetreados o de no haber dormido bien. Si siente ganas de tomar una siesta o siente falta de energía por la tarde, no suele ser motivo de preocupación.
Sin embargo, el cansancio y la fatiga constante no son lo mismo. Conocer las diferencias entre el cansancio y la fatiga puede ayudarle a saber cuándo podría ser necesario buscar atención médica.
Fatiga o cansancio: ¿cúal es la diferencia?
Con frecuencia, las personas utilizan los términos cansancio y fatiga indistintamente, pero muchos profesionales de la salud consideran que la fatiga y el cansancio son diferentes. Sentirse cansado es una sensación temporal que ocurre de manera ocasional y suele resolverse con un descanso adecuado o una buena noche de sueño.
Por otra parte, la fatiga es un agotamiento persistente y constante que puede afectar su calidad de vida y su capacidad para realizar las actividades diarias. En muchos casos, la fatiga no desaparece incluso después de una buena noche de descanso. La fatiga puede deberse a causas distintas de la falta de sueño, como ciertas afecciones subyacentes.
¿Qué significa sentirse cansado?
Sentirse cansado se refiere a tener un nivel bajo de energía, que puede incluir somnolencia, adormecimiento o falta de motivación para realizar actividades. Sentirse cansado es una parte normal de la vida de todas las personas y no necesariamente indica que exista un motivo de preocupación.
¿Qué es la fatiga?
La fatiga es diferente del cansancio. La fatiga es una sensación persistente de cansancio que no desaparece y que puede afectar su capacidad para disfrutar de su día. Las personas con fatiga crónica suelen despertar sintiéndose cansadas y sin haber descansado lo suficiente, incluso después de una noche completa de sueño.1
La fatiga no constituye una enfermedad por sí sola, sino que suele ser un síntoma de otra afección. En la mayoría de los casos, existe una causa subyacente que contribuye a la fatiga. Si experimenta fatiga con frecuencia, es importante que hable con su médico para que le ayude a identificar la causa y le recomiende opciones para controlar mejor sus síntomas.
Señales principales de que podría estar sufriendo de fatiga
La fatiga puede afectar a cada persona de manera diferente. Además, existen distintos tipos de fatiga que pueden afectar a las personas, como la fatiga fisiológica relacionada con factores del estilo de vida o la fatiga secundaria causada por afecciones subyacentes. Entre las señales principales de que podría estar experimentando fatiga se incluyen:
- Falta de energía: Una de las señales más evidentes de la fatiga es sentirse sin energía de manera constante. Puede sentirse agotado tanto física como mentalmente y notar que las tareas diarias requieren más esfuerzo de lo habitual. Una marcada falta de energía puede impedirle disfrutar plenamente de las actividades cotidianas y de las cosas que le gustan.
- Somnolencia: Es posible que sienta que no puede terminar el día sin descansar o que necesite tomar siestas con más frecuencia. A algunas personas se les dificulta mantenerse despiertas y pueden quedarse dormidas durante el día.
- Dificultad para pensar con claridad: La fatiga puede hacer que le cueste más trabajo pensar con claridad o tomar decisiones como lo haría normalmente. Si nota que tiene la mente nublada y le resulta difícil tomar decisiones, esto podría indicar fatiga.
Si ha notado que estas sensaciones se repiten con frecuencia, es importante que consulte a un profesional de la salud. Ignorar las señales de fatiga podría empeorar su estado de salud, ya que suele indicar que puede haber una afección subyacente que requiere atención.
Causas comunes de la fatiga
Si experimenta señales de fatiga con frecuencia, es normal preguntarse si podrían estar relacionados con algo que está haciendo. En algunos casos, la fatiga puede estar asociada a hábitos de vida, como malos hábitos de sueño o el consumo excesivo de alcohol o cafeína.2 Algunos hábitos que pueden contribuir a la fatiga incluyen:
- No dormir lo suficiente
- Realizar muy poca actividad física
- Tener una alimentación poco saludable, comer en exceso o seguir una dieta que no aporte los nutrientes esenciales
- Algunos medicamentos
Los hábitos de vida son solo una de las razones por las que podría estar sintiendo fatiga. Algunas afecciones subyacentes, como las siguientes también pueden causar fatiga:3
- Anemia (bajos niveles de hierro en la sangre)
- Infecciones
- Enfermedad de Parkinson
- Diabetes
- Trastornos del sueño, como la apnea del sueño o el insomnio
- Afecciones que causan dolor crónico
- Afecciones crónicas, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC, o COPD, por sus siglas en inglés)
- Trastornos de salud mental, como la ansiedad o la depresión
Algunos tratamientos para enfermedades como el cáncer también pueden contribuir a la fatiga, incluyendo la quimioterapia y la radioterapia.
¿Por qué es importante conocer la diferencia?
En los casos leves de fatiga, los síntomas pueden mejorar en casa al realizar cambios en el estilo de vida, como dejar de consumir alcohol o adoptar mejores hábitos de sueño. Es importante entender la diferencia entre la fatiga y el cansancio para poder identificar las señales de alerta que indican cuándo es momento de consultar a un profesional de la salud.
Las señales de cansancio son una respuesta normal a días ajetreados o a una noche de sueño insuficiente, pero la fatiga puede provocar una falta de energía abrumadora que afecta considerablemente su vida.
Reconocer la diferencia entre la fatiga y el cansancio permite a los adultos mayores y a sus proveedores de atención médica identificar oportunamente las afecciones que pueden tratarse y ayudarle a mantener su independencia y calidad de vida.
¿Cómo saber si debe consultar a un médico?
Si puede identificar la causa de su cansancio, puede intentar hacer algunos cambios en sus hábitos de vida para aumentar sus niveles de energía. Sin embargo, si la fatiga dura más de dos semanas o comienza a afectar su capacidad de realizar las actividades diarias, es momento de programar una cita con su proveedor de atención médica. Estas son algunas señales que indican que podría ser necesario buscar ayuda:
- Dificultad para completar las actividades del día, incluso después de una noche de descanso adecuada
- Problemas para manejar su rutina diaria o realizar sus tareas habituales
- No poder pasar el día sin quedarse dormido o sin necesidad de tomar siestas con frecuencia
Si la fatiga va acompañada de otros síntomas, podría ser una señal de una emergencia médica. Aunque la fatiga general por sí sola suele ser motivo para programar una cita con su médico, la fatiga acompañada de otros síntomas médicos puede requerir atención de emergencia. Si presenta alguno de los siguientes síntomas además de fatiga, busque atención médica de inmediato:
- Dolor u opresión en el pecho
- Aturdimiento o mareo
- Debilidad muscular
- Dolor de cabeza o problemas de visión
- Latidos cardíacos demasiado rápidos o demasiado lentos
Cómo mejorar su nivel de energía
Independientemente de la causa de su bajo nivel de energía, mantener hábitos de vida saludables siempre puede brindarle apoyo adicional. Para ayudar a reducir la fatiga, considere lo siguiente:4
- Adoptar mejores hábitos de sueño: La calidad del sueño depende en gran medida de mantener una rutina constante antes de dormir. Procure acostarse y despertarse aproximadamente a la misma hora todos los días para favorecer un ritmo circadiano saludable. Para obtener un descanso de mejor calidad, duerma en un ambiente fresco, tranquilo y libre de distracciones.
- Tenga precaución con el consumo de sustancias: El consumo de sustancias, como el alcohol o el tabaco, puede afectar considerablemente la calidad del sueño. Si consume alcohol, trate de hacerlo más temprano en el día y evite hacerlo cerca de la hora de dormir. Además, limite el consumo de cafeína y evítela a partir de las primeras horas de la tarde.
- Consuma alimentos saludables: Una alimentación rica en azúcar o alimentos procesados puede disminuir su nivel de energía. Beba suficiente agua a lo largo del día y siga una dieta variada y equilibrada, con proteínas saludables, carbohidratos y alimentos integrales.
- Haga ejercicio y manténgase en movimiento: La actividad física regular es saludable y además contribuye a una mejor calidad del sueño. Actividades como los aeróbicos acuáticos, el yoga o las caminatas ligeras pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, además de favorecer un sueño adecuado.
Para algunos adultos mayores, llevar un registro de los síntomas, o un “diario de fatiga”, puede facilitarle compartir información con su médico durante una consulta médica.
Registre cuántas horas duerme cada noche y cómo se siente a lo largo del día. Hablar con su proveedor de atención médica sobre esta información puede ayudarle a encontrar maneras de controlar mejor la fatiga. Además, llevar un registro puede ayudarle a organizar sus actividades para los momentos del día en que tiene más energía y se siente mejor para ayudarle a mantenerse lo más productivo posible.
Cómo puede ayudarle su médico a controlar la fatiga
Buscar atención médica por fatiga puede ayudarle a mejorar su calidad de vida y a recuperar la capacidad de realizar sus actividades habituales sin sentirse agotado.
Cuando busque atención médica, es posible que le realicen una serie de pruebas para ayudar a determinar la causa subyacente de la fatiga. Estas pueden incluir análisis de sangre, análisis de orina o estudios por imágenes. Además, su proveedor de atención médica podría:
- Preguntarle acerca de sus hábitos de vida, incluidos el consumo de tabaco, alcohol y los alimentos que suele consumir
- Hacer preguntas sobre los medicamentos que toma y las razones por las que los toma
- Realizar un examen físico
- Hablar con usted sobre estrategias para mejorar su nivel de energía según su estado de salud
Fatiga o cansancio: cómo buscar ayuda
Saber distinguir entre la fatiga y el cansancio puede ayudarle a determinar cuándo es momento de buscar atención médica por agotamiento. Aunque es normal sentirse cansado en determinados momentos del día, experimentar fatiga de forma frecuente puede ser una señal de que algo más está ocurriendo en su cuerpo.
No tiene que enfrentar la fatiga solo. Si le resulta difícil completar las actividades del día o realizar sus tareas cotidianas, programe una cita con un profesional de la salud para obtener ayuda. Aunque muchos adultos mayores consideran que la fatiga es una parte normal del proceso de envejecimiento, esto no siempre es así. La fatiga puede manejarse mediante una combinación de cambios en el estilo de vida, ajustes en los medicamentos y tratamientos dirigidos a las afecciones subyacentes.
Fuentes
- 1. Cleveland Clinic. “Fatigue.” https://my.clevelandclinic.org/health/symptoms/21206-fatigue.
- 2. Mayo Clinic. “Fatigue: Causes.” https://www.mayoclinic.org/symptoms/fatigue/basics/causes/sym-20050894.
- 3. MedlinePlus. “Fatigue.” https://medlineplus.gov/fatigue.html.
- 4. WebMD. “How Tired Is Too Tired?” https://www.webmd.com/balance/how-tired-is-too-tired.